La supuesta desaparición de "Piti", una boa de más de tres metros de longitud, mantiene conmocionado al barrio porteño de Colegiales, que desde el jueves amaneció con carteles buscando intensamente al animal, presuntamente después de que se escapara por la terraza de la vivienda donde vivía desde hacía años. Sin embargo, el joven que difundió la noticia confirmó que se trataba de una campaña publicitaria.
Sin embargo, según pudo saber Clarín, se trata de una campaña de marketing de un paseador de perros: "Se trató de una publicidad para paseador de perros, pero se salió de control. Ya me estoy comunicando para que los vecinos se queden tranquilos", expresó al medio el ideólogo de la publicidad. La idea era que, si los vecinos no querían salir por el temor a una supuesta boa suelta, él se iba a encargar de pasear a sus mascotas con "mucho amor, paciencia y responsabilidad". Luego, el joven que difundió la noticia confirmó que se trataba de una campaña publicitaria. "Se salió de las manos la cuestión. La idea era que esa historia tuviera un poco de visibilidad, pero no tanta", dijo a Vorterix y agregó: "La historia tiene una segunda parte, que esta que tengo acá: '¿No querés salir porque hay una boa suelta? Te paseamos a tus perritos'.
A pesar de las versiones, vecinos realizaron denuncias por temor a la existencia de una boa merodeando las calles aledañas. El operativo de búsqueda se concentró principalmente entre las calles Céspedes y Zapiola, donde, según el cartel en cuestión, la boa fue vista por última vez. En los panfletos, sus supuestos dueños solicitaban la colaboración de los vecinos para hallarla y aclararon que se trata de un ejemplar dócil, acostumbrado a convivir con personas y castrado.
"La tenemos desde hace muchos años, desde que medía dos metros", explicaba el cartel. Además, señalaban que la serpiente responde a su nombre.
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Qué decía el cartel sobre Piti
Según el cartel, la boa solía pasar buena parte del día en la terraza tomando sol, por lo que creían que no habría recorrido una gran distancia. También comentaron que en las últimas semanas la habían notado "decaída y apática", lo que aumentaba la preocupación por su estado de salud.
"Piti" medía más de tres metros y es de colores marrones, dorados y verdes. La presunta familia insistía en que el animal no representaba un peligro para las personas y pedía especialmente que nadie intente lastimarlo si lo ve.
La situación reavivó el debate sobre la tenencia de este tipo de ejemplares. En Argentina, la posesión de animales silvestres está regulada por la Ley Nacional Nº 22.421 de Conservación de la Fauna. En el caso de las boas constrictoras, solo pueden mantenerse en cautiverio cuando provienen de criaderos habilitados y cuentan con la documentación oficial que acredite su origen legal.
Qué hacer si encontrás una boa
Las boas constrictoras son serpientes no venenosas conocidas por su método de caza mediante constricción, es decir, por inmovilizar a sus presas envolviéndolas con su cuerpo hasta asfixiarlas. Habitan principalmente regiones tropicales y subtropicales de América y, aunque pueden superar los tres metros de longitud, suelen evitar el contacto con las personas.
Su alimentación está basada en aves y otros pequeños mamíferos vertebrados. Son animales solitarios, de hábitos nocturnos, que permanecen habitualmente en el suelo, aunque también pueden trepar árboles y arbustos bajos.
Ante el hallazgo de una boa, los especialistas recomiendan:
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Mantener la calma y no intentar capturarla
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Conservar una distancia prudente
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Evitar tocarla o acorralarla
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Mantener alejados a niños y mascotas
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Dar aviso inmediato a las autoridades.
