A qué temperatura hay que poner el aire acondicionado para ahorrar energía: por qué no es en 24°

A pesar del calor que haga afuera, el aire acondicionado debe colocarse a una temperatura específica para no dañarse y que verdaderamente refresque el ambiente.

08 de enero, 2026 | 08.50

En medio del intenso calor del verano, el aire acondicionado se vuelve un gran aliado en los hogares y oficinas. Sin embargo, crece la duda de cuál es la temperatura correcta no gastar tanto y mantener los ambientes frescos. Conocé por qué en realidad no deberías ponerlo en 24 grados.

A qué temperatura hay que poner el aire acondicionado para ahorrar energía

La temperatura en la que se coloca el aire afecta directamente el esfuerzo que hace el electrodoméstico para enfriar el hogar y, además, se refleja en la factura de la luz. De acuerdo a los especialistas en eficiencia energética y técnicos, la temperatura recomendada para mantener el aire durante el verano son los 25° y 26° C.

 

El aire acondicionado debe usarse en 25 o 26 grados, según los especialistas

Es clave recordar que cada vez que se baja de esa cifra el consumo eléctrico del aire acondicionado aumenta entre 5% y 7%, especialmente en equipos no Inverter. Lo que después se traduce en la boleta de luz.

Entre las grandes razones para establecer el aire en 25 o 26 grados, se encuentran:

  • Los 25° y 26° dan una sensación térmica confortable y disminuye la diferencia con el exterior
  • No sobrexigen el compresor del aire
  • Evita picos de consumo innecesarios
  • disminuir la diferencia térmica con el exterior.

¿Por qué deberías evitar tenerlo en 22 o 24 grados?

Si bien en medio del calor sofocante se tienden a bajar mucho más la temperatura del aire acondicionado, es necesario saber llevarlo hasta los 22° hace que el aire trabaje en máxima potencia, especialmente cuando fuera de casa hacen más de 35 grados. 

Usar el aire en 22 o 24 grados lo llevar a exigir el electrodoméstico demás

Así, la baja temperatura sumada a un mayor tiempo de funcionamiento continuo, lleva a desgastar el compresor del electrodoméstico y a que haya un consumo  de energía más alto. Lo mismo ocurre cuando se lo pone en 24° aunque en una menor medida.