El Automóvil Club Argentino (ACA) explicó los motivos por los que reemplazó su tradicional tótem que se ubicaba en la sede de avenida Libertador. Desde la institución aclararon que el "muñeco" corría riesgo de derrumbe. Ayer, la Secretaría de Desarrollo Urbano de la ciudad de Buenos Aires había intimado a la empresa para que lo restituya.
Según explicó Óscar Peña, director de Asuntos Legales del ACA, dichas fallas afectaban la estabilidad del tótem y generaban un riesgo cierto e inminente: “Esto podía devenir en situaciones de peligro, más aún, teniendo en cuenta el flujo de personas y automóviles que transitan la zona y las dimensiones del tótem original, con una altura estimada de seis metros y un peso de seis toneladas”, subrayó el abogado.
Y agregó: “Si hubiéramos lamentado víctimas hoy estaríamos ante una situación mucho más dolorosa y con una responsabilidad absoluta. Privilegiamos evitar daños y males mayores”.
De hecho, había sido el propio ACA, el que, para preservar el valor histórico de sus instalaciones y tótems identificatorios, solicitó en 2013 que estos sean considerados Patrimonio Histórico para cuidar su identidad y su historia. Pero, en el caso puntual del tótem de avenida Del Libertador, el daño detectado en la pieza era tal, que exigía la remoción inmediata para evitar accidentes y una reparación profunda.
Ante esta problemática, y dado que el tótem original debía ser analizado en completo para comenzar con el proceso de restauración –en particular por las grietas que presentaba en su base-, se avanzó con la instalación, de forma temporal, de un nuevo “muñeco”.
Así, las autoridades del Club decidieron la colocación provisoria del nuevo tótem identificatorio, más moderno y de menor peso, que conservó la misma función y presencia urbana del original, y sirvió como “adelanto” de la nueva generación de tótems del ACA.
Esta nueva versión favorece su reconocimiento durante la noche y ante la baja visibilidad –previniendo incidentes-, y brinda información a través de pantallas digitales. El cambio respeta la esencia y la identidad visual histórica del Club, manteniendo vigente uno de los símbolos más reconocibles de la institución.
El Gobierno porteño había intimado la restitución del totem, en un pazo de 24 horas hábiles. La Ciudad argumentó, por un lado, que el el edificio del Automóvil Club Argentino de Avenida del Libertador está catalogado con nivel de Protección Estructural en el Código Urbanístico y fue declarado Monumento Histórico Nacional, y por otro, que por tratarse de un inmueble catalogado, toda intervención o anuncio publicitario requiere la autorización y el visado previo de la Dirección General de Interpretación Urbanística que depende de la Secretaría y que evalúa su compatibilidad con la protección patrimonial.
Cuándo se volverá instalar el "muñeco" del ACA en la sede Del Libertador
Una vez que esté reparado de forma definitiva, se instalará nuevamente el totem. Este proceso será dirigido por una comisión de profesionales expertos en la materia, seleccionados por la Comisión Nacional de Monumentos, de los Lugares y de los Bienes Históricos, para preservar tanto sus piezas fundamentales como su valor histórico. El otro "muñeco" de la Sede Central, ubicado sobre la calle Pereyra Lucena, continúa allí.
Por ende, la solución de la urgencia -respaldada por un peritaje previo-, luego devino en la presentación de una versión más moderna del tótem, pero no significa el reemplazo definitivo de uno por otro.
Este criterio de intervenir ante riesgos estructurales en los tótems también se aplica a los casi 250 que el ACA tiene a lo largo y a lo ancho del país. Cuando existe una situación real de peligro, los mismos son removidos con urgencia, ya que el ACA es responsable por cualquier consecuencia producto de su deterioro. De hecho, por haber actuado a tiempo, el tótem original de avenida Del Libertador pudo ser rescatado sin lamentar accidentes en la vía pública, a la vez que se protegió un Monumento Histórico que estaba en peligro.
