Tras el veto provincial de la ley XIV-1139-2024 de Claudio Poggi, el gobernador de San Luis quedó una vez más frente a los reclamos de los guardavidas. Desde la organización de trabajadores denunciaron que hoy continúa un vacío legal sobre la cobertura y las condiciones de seguridad en los espejos de agua abiertos.
De acuerdo con lo manifestado por el vocero de la organización de trabajadores, Alejandro Miguel Bilbao, dicha disposición preveía la conformación de una comisión mixta compaginada entre representantes del Poder Ejecutivo y los propios trabajadores, destinada a reglamentar el ejercicio profesional y supervisar la realización de las reválidas anuales obligatorias.
Es por eso que las instancias de evaluación periódica resultan clave para la actividad, ya que contemplan exámenes integrales de aptitud física, pruebas cronometradas de rendimiento y la actualización teórica en técnicas de reanimación cardiopulmonar (RCP).
El veto que mantiene trabada la reglamentación
"El gobernador lo vetó sin que los guardavidas y sindicatos lo hayan aceptado, y por lo tanto la ley no se está pudiendo reglamentar", señaló Bilbao en diálogo con FM La Nuestra. Además, desde el sector sostienen que la falta de reglamentación tiene consecuencias concretas sobre la prevención en los espacios públicos de la provincia.
A pesar de que San Luis posee más de 20 diques en su territorio, la cobertura de guardavidas sigue siendo parcial y se limita a contadas áreas operativas. Actualmente, la presencia preventiva de personal capacitado se concentra de forma fija en puntos turísticos específicos como La Florida, Potrero de los Funes y la villa turística de Merlo.
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Por el contrario, diversas localidades con alta afluencia de bañistas enfrentan un marcado déficit de seguridad acuática en sus espacios públicos. Espacios de uso recurrente como San Francisco, Dique Luján y Quines carecen de puestos de guardavidas, lo que deja desprotegidas zonas clave durante la temporada estival.
Reclaman cobertura antes de la próxima temporada
A la situación vinculada con la reglamentación se suma, según los guardavidas, un escenario climático e hidrológico que podría incrementar los riesgos durante la próxima temporada. Desde el sector advierten sobre pronósticos de mayores precipitaciones, tormentas y crecidas de los caudales de agua.
Frente a este panorama, reclaman al Poder Ejecutivo provincial que avance con la implementación de la normativa y establezca los mecanismos de control necesarios para garantizar la cobertura preventiva en los espejos de agua.
Los guardavidas sostienen que la reglamentación resulta necesaria para ordenar la actividad, establecer los mecanismos de evaluación y garantizar condiciones de seguridad tanto para quienes trabajan en los diques como para vecinos y turistas que utilizan estos espacios.
