La gestión de Alberto Weretilenck despertó la polémica entre el cuerpo de trabajadores organizados. El Gobernador de Río Negro envió una iniciativa a la Legislatura que permite la derivación de aportes a una prepaga u otra obra social para todos los trabajadores estatales a nivel provincial y municipal. Desde el sindicato alertaron por el deterioro y abandono que sufrirá el Instituto Provincial del Seguro de Salud (IPROSS).
"El IPROSS tiene un valor muy importante para los trabajadores y jubilados de la provincia", señaló en diálogo con El Destape el secretario general de ATE y CTA Autónoma, Rodrigo Vicente, destacó que el proyecto de Weretilnck "es para unos pocos".
El tratamiento parlamentario comenzará el próximo martes en las comisiones y el proyecto tiene previsto llegar al recinto el jueves 24 de septiembre. La propuesta mantiene el aporte patronal del 7% dentro del Ipross, mientras que el 4% correspondiente al aporte personal podrá ser derivado a la entidad elegida.
En los últimos días, Weretilneck se mostró irónico al responder por el malestar de los sindicatos. "Al final son más autoritarios los dirigentes gremiales que el gobernador", detalló a medios locales.
ATE cuestiona el cambio y defiende el sistema solidario
Vicente consideró que la cantidad de trabajadores que podrían optar por otra cobertura sería reducida debido al costo que implicaría acceder a una prestación privada similar en la provincia. "No se cree que hoy esté en riesgo el sistema solidario del IPROSS. Se estima que va a ser muy poca la cantidad de trabajadores que realmente puedan irse, porque con el aporte actual es prácticamente imposible acceder a una cobertura privada similar sin tener que pagar una diferencia importante", afirmó.
El dirigente gremial también ubicó la discusión en un contexto de dificultades de financiamiento para las obras sociales y destacó el papel que cumple actualmente el Ipross para los trabajadores y jubilados de la provincia.
"También hay que analizar el contexto. Hoy las obras sociales en general atraviesan una situación muy compleja, con serios problemas de financiamiento", sostuvo.
La posición de ATE no implica, según Vicente, desconocer los problemas de funcionamiento de la obra social o "negar sus falencias", pero remarcó que el Ipross cuenta con prestaciones que considera relevantes para los afiliados. "Como medicamentos oncológicos, diabetes, urgencias y prácticas de alta complejidad, que sería muy difícil conseguir en el sector privado con el mismo nivel de aporte", detalló.
El trabajador deberá pagar las diferencias
Uno de los aspectos centrales del proyecto es que el trabajador que opte por otra entidad deberá asumir cualquier diferencia entre el aporte personal transferido y el costo de la cobertura.
La iniciativa establece que el 100% del aporte personal del 4% será derivado a la entidad elegida. En el caso de los pasivos, el porcentaje será del 5,5%. En cambio, el 7% correspondiente a la contribución patronal continuará ingresando de manera obligatoria al Ipross.
Ese 7% será considerado un recurso afectado e intangible y se distribuirá entre distintos programas. El proyecto establece un 3% para el Plan Oncológico y Planes Especiales, un 2% para Discapacidad, Prestaciones Especiales y Prótesis y otro 2% para Farmacia Ambulatoria y Enfermedades Crónicas.
El esquema también establece una permanencia mínima de 12 meses en la entidad receptora. Para regresar al Ipross, el trabajador deberá esperar 36 meses. Vicente también planteó que, si finalmente se habilita la libre elección, los funcionarios deberían quedar excluidos del mecanismo.
"Entendemos que, si se avanza con la libre elección, los funcionarios de los tres poderes del Estado deberían quedar excluidos. Quienes tienen responsabilidad de gobierno también tienen que comprometerse con el sostenimiento de la obra social provincial", sostuvo y concluyó: "Nuestro principal objetivo tiene que seguir siendo mejorar, fortalecer y normalizar el IPROSS".
