Una nueva encuesta de opinión pública volvió a demostrar la tensión en el experimento libertario que encabeza Javier Milei: mientras la imagen del presidente se mantiene relativamente estable, la percepción de que el país transita un rumbo equivocado crece cada vez más y la gente está dispuesta a probar "algo nuevo".
Ante la pregunta de si el país está yendo en la dirección correcta o incorrecta, el 44,2% eligió la opción negativa, contra apenas 25,5% que consideró que el rumbo es el adecuado. Un 26% se ubicó en el medio, con una evaluación de "ni bien ni mal".
Según el relevamiento de la consultora Rubikon Intel , la evolución de la imagen personal de Javier Milei mantuvo prácticamente sin cambios en los últimos meses: 42,8% de evaluación positiva en abril, 43,2% en junio y 43,1% en julio. Es decir, la valoración de la gestión no cae, pero tampoco logra traducirse en una percepción mayoritariamente favorable sobre el destino del país.
El cisne negro que puede cambiarlo todo: la demanda de "algo nuevo"
Uno de los hallazgos más significativos del informe tiene que ver con el humor social de cara al futuro político. Ante la pregunta sobre qué tan dispuestos estarían a considerar a un candidato nuevo, ajeno tanto al kirchnerismo como a La Libertad Avanza, el 60,9% se mostró muy o bastante dispuesto a evaluarlo.
Más contundente todavía es la respuesta a otra consulta del estudio: el 54,1% sostuvo que "hace falta una figura nueva, distinta a todo lo que hay hoy", contra apenas un 14% que consideró que "con los dirigentes actuales alcanza".
Sin embargo, esa demanda conserva un fuerte componente de desconfianza: para el 34,7%, lo que más generaría rechazo hacia un candidato nuevo es que "en el fondo represente a los mismos de siempre". Y a la hora de definir qué debería tener sí o sí ese eventual candidato, la honestidad (54,2%) y "entender los problemas de la gente común" (50,7%) se impusieron por sobre las ideas o la juventud.
La proyección electoral, todavía sin alternativa consolidada
Pese a esa apertura discursiva, el deseo de una tercera vía no logra plasmarse en una opción concreta. Consultados sobre a qué espacio votarían si las elecciones presidenciales fueran ese domingo, La Libertad Avanza se impuso con el 29,3%, seguida por el peronismo kirchnerista con el 21,4%. Los espacios de centroderecha no oficialista, la izquierda y el peronismo federal quedaron muy lejos, mientras que el 18,2% se declaró indeciso.
El escenario se repite en un ejercicio con nombres propios: frente a un hipotético cara a cara, Javier Milei obtuvo el 30,7% y Axel Kicillof el 22,8%, con Myriam Bregman y Mauricio Macri peleando el tercer lugar y un 13,1% de indecisos.
El cuadro que arroja el informe describe así una sociedad que no está conforme con el rumbo del país ni con las alternativas conocidas, pero que —por ahora— tampoco encuentra dónde depositar esa insatisfacción.
La billetera, en el centro de atención
De acuerdo a la encuesta, las principales preocupaciones de los argentinos son la inflación y el aumento de precios (55,9%), seguida de cerca por el desempleo o la falta de ingresos (52,4%). Detrás aparecen la inseguridad y el delito (38,9%) y la corrupción (35%).
El podio confirma que, más allá de los indicadores macroeconómicos que suele destacar el oficialismo, la sensación de asfixia económica sigue siendo el eje que más preocupa a la sociedad.
