El experimento libertario en Argentina sigue mostrando signos de desgaste en su base de apoyo local. De acuerdo con el último estudio de opinión pública continental elaborado por la consultora CB Global Data, correspondiente al mes de agosto de 2026, el presidente Javier Milei sufrió un nuevo retroceso en su valoración popular. Sin embargo, esta nueva caída no es un hecho aislado, sino el reflejo de una brecha cada vez más profunda entre el relato oficialista y el impacto real de las medidas en el bolsillo de la población.
Los datos duros provistos por el sondeo, realizado entre el 5 y el 10 de agosto sobre una amplia muestra regional de entre 3.225 y 4.271 casos por país, son elocuentes: Milei descendió un casillero en comparación con la medición anterior y ahora ocupa el decimoquinto puesto sobre un total de dieciocho mandatarios evaluados en la región. En términos de adhesión concreta, el jefe de Estado argentino experimentó una merma de 1,7 puntos porcentuales en su imagen positiva, al caer del 36,8% registrado en el mes de julio a un magro 35,1% en el presente mes.
Paralelamente, el descontento social sigue su marcha ascendente: la desaprobación a su gestión trepó del 61,3% al 62,8% en el mismo período. Estas cifras revelan que casi dos tercios de los argentinos reprueban activamente el rumbo impuesto por la administración de La Libertad Avanza (LLA), desarmando la idea de un consenso inalterable en torno al programa de gobierno.
Milei en el fondo del ranking mientras Lula mejora y se distancia
El declive de la figura presidencial se vuelve aún más evidente al contrastarlo con el panorama regional. Mientras líderes como el salvadoreño Nayib Bukele se sostienen en la cúspide de la valoración con un 68,7% de imagen positiva, y la mexicana Claudia Sheinbaum consolida su liderazgo en el segundo puesto con un 66,5%, Milei quedó relegado al fondo del ranking.
El mandatario argentino ya solo supera en imagen positiva a tres de sus pares continentales: José Raúl Mulino de Panamá, quien cosecha un 31,4%; Bernardo Arévalo de Guatemala, con el 29,5%; y Delcy Rodríguez de Venezuela, quien cierra la lista en el último puesto con un 26,7%. Estar ubicado apenas por encima de mandatarios sumidos en crisis políticas complejas o transiciones truncas expone con crudeza el rápido desgaste de la legitimidad de origen del Gobierno.
La comparación con el principal rival ideológico de Milei en el cono sur, el brasileño Luiz Inácio ‘Lula’ da Silva, añade un componente simbólico de particular. A pesar de los recurrentes entredichos y las tensiones diplomáticas que Milei alimentó con la administración del país vecino, la opinión pública brasileña parece premiar la postura de su gobernante. Lula logró mantener la quinta posición del ranking y mejoró sus números al registrar un incremento de su imagen positiva del 50,6% al 51,9% en agosto, mientras que su nivel de rechazo cayó del 47,1% al 46,1%.
