El costo de vida vuelve a marcar una diferencia para Santa Fe: la provincia cerró agosto con una inflación del 1,8% superior a la nacional con un 1,7%. La situación se agrava aún más al observar el acumulado con el 21,6% en ocho meses y la comparación interanual superior del 33,5%
Entre enero y agosto, los precios en Santa Fe acumularon un incremento del 21,6%, mientras que la inflación nacional llegó al 21,3%. De esta manera, la provincia quedó 0,3 puntos porcentuales por encima del promedio del país y se ubicó entre las jurisdicciones con mayor inflación acumulada durante 2026.
La diferencia es todavía más clara al observar los últimos doce meses. La inflación interanual de Santa Fe alcanzó el 34,2% en agosto, mientras que el IPC nacional registró un 33,5%. Así, los precios provinciales aumentaron 0,7 puntos porcentuales más que el promedio argentino durante el último año.
Vivienda y servicios, entre los principales aumentos
Uno de los rubros que más presionó sobre el costo de vida santafesino fue Vivienda y Servicios Públicos, que registró una suba del 2,4% en agosto. Este componente acumuló un aumento del 44,6% en los últimos doce meses, más de diez puntos porcentuales por encima del nivel general de inflación de la provincia.
El informe de Politikon Chaco identifica justamente a Vivienda y Servicios Públicos como uno de los factores de presión que atravesó a varias de las jurisdicciones analizadas. En Santa Fe, el aumento mensual del 2,4% estuvo por encima del nivel general provincial del 1,8%.
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Los alimentos aumentaron más que la inflación general
Otro de los componentes centrales para los hogares también mostró una evolución superior al promedio. Alimentos y Bebidas aumentó 1,9% en agosto en Santa Fe, frente al 1,8% del nivel general. En la comparación interanual, el incremento llegó al 37,4%, es decir, más de tres puntos porcentuales por encima de la inflación general provincial y casi cuatro puntos por encima del IPC nacional.
La presión sobre el costo de vida también aparece en otros rubros vinculados con gastos cotidianos. Atención médica aumentó 2,5% en agosto y 35% en un año, mientras que Educación subió 1,7% mensual y 35,7% interanual. A su vez, Transporte y Comunicación registró una suba del 1,6% en agosto y acumula un incremento interanual del 34,8%. En tanto, Otros bienes y servicios aumentó 2,6% durante el mes y 34,8% en doce meses.
La inflación santafesina no sólo se ubicó por encima de la nacional en agosto, sino que también mantiene una diferencia desfavorable en el acumulado de 2026 y en los últimos doce meses. En ese escenario, los aumentos en vivienda y servicios públicos, alimentos, salud y educación aparecen entre los componentes que mantienen elevada la presión sobre el costo de vida de los hogares de la provincia.
El difícil contexto de Santa Fe
La gestión de Maximiliano Pullaro en Santa Fe enfrenta un colapso económico y social, caracterizado por una parálisis productiva. Bajo su administración, la provincia encabeza los índices de desempleo a nivel nacional, que alcanzan un 10,4% en el aglomerado San Nicolás-Villa Constitución y un 8,2% en el Gran Rosario, producto de la inacción oficial ante el desmoronamiento del sector industrial y la pérdida constante de puestos de trabajo.
Esta crisis laboral se traduce en un empobrecimiento generalizado de la población, que evidencia la caída del 40% en las ventas de carne vacuna en los mostradores rosarinos y en un creciente endeudamiento de las familias para cubrir necesidades básicas como alimentos y alquileres. La vacancia comercial en el centro de Rosario se duplicó, y roza el 17% en sus principales peatonales, mientras el sector metalúrgico local acumula casi cuatro años de retracción y opera con el 62% de su capacidad productiva paralizada.
En este marco, Pullaro convalidó incrementos en la tarifa eléctrica de más del 44% en solo seis meses y el desmantelamiento de la red de transporte público urbano e interurbano, donde los pasajes registraron subas acumuladas superiores al 610% que derivaron en la pérdida de miles de usuarios diarios y en un empeoramiento sistemático de las frecuencias.
Finalmente, con una tasa de incumplimiento financiero que supera el 17% en el departamento Rosario y la concentración del 42,7% de la morosidad total de la provincia, los hogares se ven obligados a recortar servicios esenciales y tomar crédito. Esto marcó un descenso considerable en la calidad de vida de los santafesinos que, además, sienten con mayor profundidad el impacto de la inflación.
