El dirigente del PRO y estrecho colaborador del expresidente Mauricio Macri, Fernando De Andreis, admitió que no se descarta la posibilidad de conformar una fórmula electoral conjunta con La Libertad Avanza (LLA) en la provincia de Buenos Aires. La iniciativa surge a partir del diagnóstico de que una oferta electoral dividida entre ambos espacios aumentaría exponencialmente las posibilidades de un triunfo del peronismo en el principal distrito del país.
“El peronismo, aunque estén todos peleados, cuando llega el momento de las elecciones se junta, y hoy los seguimos viendo competitivos. Si dividimos, tienen altísima chance de ganar”, resumió en declaraciones a radio Mitre.
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El acercamiento entre la fuerza amarilla y el oficialismo libertario comenzó a institucionalizarse de manera formal en una reunión este jueves con exponentes de ambos espacios en Casa Rosada. Referentes de ambas fuerzas mantuvieron un encuentro en el que participaron, además de De Andreis, el jefe de Gabinete de la Nación, Diego Santilli, el presidente del bloque de diputados del PRO, Cristian Ritondo, y el subsecretario de Gestión Institucional de la Secretaría General de la Presidencia, Eduardo “Lule” Menem.
Como resultado de este intercambio, se acordó establecer una mesa de trabajo política con reuniones periódicas fijadas cada 15 días, orientadas a consolidar la gobernabilidad y asegurar la continuidad de las reformas estructurales.
El fantasma de la fragmentación y el plan de expansión territorial
La principal preocupación estratégica de la conducción del PRO radica en la resiliencia electoral del justicialismo bonaerense, un adversario al que consideran sumamente competitivo a pesar de sus disputas internas. En tanto, respecto a la concreción de una boleta unificada con los libertarios, el referente partidario aclaró: “Con la mayor generosidad, buena predisposición y creatividad, sí, puede ser una fórmula conjunta, pero realmente no nos pusimos a hablar de eso todavía”.
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Esta búsqueda de confluencia táctica convive con visibles tensiones internas dentro del PRO: diversos sectores alineados con figuras como el exministro de Hacienda, Hernán Lacunza, presionan para sostener candidaturas independientes que preserven la identidad histórica del espacio frente al oficialismo nacional. De Andreis reconoció la existencia de estas diferencias y posicionamientos internos, pero optó por priorizar la arquitectura de la articulación estratégica general por encima de las disputas partidarias.
De forma paralela a la discusión de cúpulas, el PRO continúa con su propio plan de despliegue territorial enfocado en los próximos turnos electorales. El objetivo trazado por la fuerza consiste en presentar candidatos competitivos en las 150 ciudades más pobladas de la Argentina, las cuales concentran a más del 85% del padrón nacional. Con esta estrategia integral, la estructura conducida por Macri busca expandir su peso institucional en gobernaciones e intendencias.
