Debe haber pocos antecedentes de un Día de la Lealtad tan atomizado, con actos y conmemoraciones por todo el país y más de uno en un mismo distrito, como ocurrió en la Capital y la provincia de Buenos Aires. Pese a esa dispersión y a las tensiones internas que persisten, hubo un mensaje común: la reivindicación de la figura de Cristina Kirchner y la necesidad de derrotar a Javier Milei en las próximas elecciones presidenciales. "Tenemos un adversario poderoso, es contra ellos: para un peronista no hay nada mejor que otro peronista", sostuvo Axel Kicillof en el acto central en La Matanza. El gobernador se mostró confiado en que el peronismo volverá a gobernar la Argentina a partir del año que viene. Desde Chaco, Máximo Kirchner convocó a "salir a dar pelea para volver a poner a la Argentina de pie". Uno de los datos políticos de la jornada fue la visita de Sergio Massa a la ex presidenta en San José 1111, donde, entre otros temas, repasaron el poroteo para sostener las PASO.
Presidente del PJ bonaerense y el referente mejor posicionado para enfrentar a Milei el año próximo, Kicillof eligió La Matanza, núcleo territorial del peronismo, para encabezar el acto más masivo de la jornada. El intendente Fernando Espinoza lo presentó con una definición: "Estoy convencido de que el nuevo presidente está hoy acá". El gobernador planteó la necesidad de que el peronismo "actualice la doctrina" sin resignar sus principios. Una reformulación de las "nuevas canciones" que tanto molestan al sector de la ex presidenta. También retomó su "cuenten conmigo", esta vez para reafirmar su disposición a asumir responsabilidades y resaltar las chances del peronismo. "Lo dije el otro día y lo digo hoy: cuenten conmigo para poner el cuerpo, para recorrer el país y para asumir las responsabilidades que tocan en esta hora del país. Al peronismo no hay desafío que le quede grande. El peronismo va a volver a gobernar la Argentina el año que viene: nuestra tarea es construir una alternativa, representar a nuestro pueblo y recuperar la Argentina para los argentinos", definió.
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En los discursos de La Matanza -y, en general, en los actos de todo el país- hubo una mención especial a la "detención injusta" de Cristina. El ya emblemático edificio de la calle San José fue el epicentro de la movilización de los sectores alineados con la ex presidenta, encabezados por La Cámpora. El Partido Justicialista, bajo su conducción, difundió el comunicado "Ayer por Perón, hoy por Cristina", en el que trazó un paralelo entre ambos. "No se trata de justicia: se trata de proscripción. Se busca impedir que el pueblo vuelva a elegir a la dirigente política más importante de la oposición", sostuvo. Este lunes, el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas comenzará sus sesiones en Ginebra. La dirigencia cristinista espera que de allí surja una decisión favorable que le permita a la ex presidenta volver a ser candidata.
Máximo Kirchner no participó de la movilización de su agrupación y continuó con sus recorridas por el interior. Compartió un acto peronista en Chaco con Jorge Capitanich, quien unas semanas atrás había recibido a Kicillof. "A Cristina hoy el poder económico más concentrado la tiene secuestrada", remarcó el diputado, que insiste en cada oportunidad en que la única candidata posible del peronismo es su madre, algo que también es visto como una manera de mantenerse en la discusión por el armado de las listas en 2027. El debate también pasa por el tono que debe tener la propuesta del justicialismo. Aunque en sus últimas apariciones Kicillof fue más enfático en sus críticas a Milei, Máximo volvió sobre ese punto. "Es hora de que las dirigencias empiecen a hablar claro y se alejen de las teorías de los focus groups y de los discursos que no terminan diciendo nada", lanzó. Y siguió: "Hay muchos que les gusta agarrar el micrófono y subirse a las tarimas a decir discursos lindos y a prometer batalla, que después al primer chasquibún salen corriendo".
De hecho, en una jornada marcada por los llamados a la unidad, Máximo se diferenció: "Ojalá, compañeros, alcanzara con la unidad". En cambio, Sergio Massa hizo de esa consigna el centro de su mensaje. "La unidad es el camino a la victoria", escribió en un posteo junto al video de un discurso de Perón que instaba a los trabajadores a unirse y ser "más hermanos que nunca". Sin acto propio, el líder del Frente Renovador fue igualmente uno de los protagonistas de la jornada por la difusión que tuvo su visita al domicilio de CFK. En el entorno de ambos aseguraban que esos encuentros son frecuentes; la diferencia fue que esta vez alguien dejó un testimonio fotográfico. "Sergio cuida mucho la relación con Cristina", explicaban cerca del ex candidato presidencial.
Uno de los temas que conversaron tuvo que ver con las PASO. Massa le dijo a Cristina que cree que el Gobierno todavía no tiene los votos pese a lo que viene afirmando el jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien se muestra confiado en que el Gobierno conseguirá su propósito de suspender las primarias y así complicar al peronismo. En el análisis que hicieron concluyeron que Mauricio Macri esperaría hasta el año que viene para definirse sobre el tema y que en el radicalismo también hay interesados en sostener las primarias, por lo que el Gobierno la tenía difícil para hacerse de los apoyos necesarios. Por otro lado, Massa está convencido del triunfo del peronismo el año que viene porque el 65% está en contra de Milei y porque en las últimas elecciones las sociedades votan por el cambio. Por eso, asegura que "el peronismo está en la cancha" y que si no se divide tiene las mejores posibilidades.
Massa sostiene la idea consensuada en el peronismo: si no hay acuerdo sobre las candidaturas, debe haber PASO. También imagina un armado amplio e incluye en un posible confluencia a Miguel Pichetto, al ex diputado Emilio Monzó -hoy trabajando para la postulación del banquero Jorge Brito- y al vicerrector de la UBA, el radical Emiliano Yacobitti, por mencionar algunos ejemplos. Aunque Massa se diferencia de Kicillof porque considera que se apresura al presentarse como el candidato del peronismo, ambos comparten varios criterios: la necesidad de unidad, la ampliación hacia el centro y las PASO como el mejor instrumento para resolver las diferencias. Máximo Kirchner, en cambio, se muestra reticente a esa apertura.
Cristina y Massa también hablaron de la presentación de los abogados de la ex presidenta ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU. El cuerpo, integrado por 18 juristas de distintos países, comenzará a sesionar este lunes en el Palacio de las Naciones, en Ginebra, Suiza. Además del pedido de revisión de la condena, el recurso incluye dos cautelares: una por las condiciones de detención y otra por la pérdida de derechos políticos. La defensa cita el antecedente de Lula en 2018, cuando el Comité se pronunció a favor de que pudiera competir desde su lugar de detención. El cristinismo busca alinear a todo el peronismo detrás de esa posibilidad y les niega a otros dirigentes legitimidad para ocupar la candidatura, más allá de lo que luego pueda resolver la Justicia argentina. La disputa lleva tiempo, pero lo que suceda en los próximos días ayudará a definir el escenario interno del peronismo.
