Alegato de Cristina Kirchner: las seis claves de la defensa en la causa Vialidad

Cristina expuso en la tercera jornada de su alegato en el juicio de Vialidad. Remarcó que los fiscales Diego Luciani y Sergio Mola mintieron en su acusación y pidió se los investigue por prevaricato. Denunció que hubo “toda una fábula montada para traerme de los pelos a mí a este juicio”. También se refirió a su intento de asesinato y dijo que la Justicia contribuyó junto a los medios hegemónicos al clima social que habilitó el ataque.

23 de septiembre, 2022 | 20.07

En un contundente alegato durante el juicio de Vialidad, Cristina Kirchner apuntó contra el Poder Judicial por la persecución en su contra, remarcó que los fiscales Diego Luciani y Sergio Mola mintieron en su acusación y violaron la Constitución por lo que pidió se los investigue por prevaricato. Denunció que hubo “toda una fábula montada para traerme de los pelos a mí a este juicio”. Sobre el final de su ponencia se refirió al intento de asesinato que sufrió el 1 de septiembre pasado y dijo que la Justicia contribuyó junto a los medios hegemónicos de comunicación al clima social que habilitó el ataque. “Me siento en estado de indefensión, muy intranquila”, aseguró al recordar los estrechos vínculos del macrismo con Comodoro Py y de que el abogado defensor de quien CFK considera el jefe del grupo que ejecutó el intento de magnicidio, Gabriel Carrizo, era asesor de un senador del PRO, Ignacio Torres, “que se sienta a 30 metros mío”. “Su asesor defiende al que me quiso matar”, afirmó en referencia al letrado Gastón Marano y le pidió al presidente del tribunal que la juzga, Jorge Gorini, se ubique en su lugar. “Ayuda a resolver  mejor las cosas, sobre todo, cuando se tiene tanta responsabilidad”, le aconsejó a quien tendrá que dictar sentencia.

Cristina expuso en la tercera jornada de su alegato en el juicio de Vialidad, que venían desarrollando sus abogados defensores Carlos Beraldi y Ary Llernovoy. Pudo intervenir porque es abogada y asumió su propia defensa. “Si no hubiera tenido la suerte de ser abogado hubiera estado en estado de indefensión frente al alegato del fiscal”, sostuvo, porque la fiscalía que venía haciendo agua en su acusación agregó en su alegato dos hechos nuevos, lo que está prohibido. Cuando eso sucedió, CFK pidió al tribunal del juicio, el TOF 2, una ampliación de su indagatoria para poder responder por esos dos hechos nuevos. El tribunal se lo negó.

A la hora de tomar la palabra, Cristina felicitó a Beraldi y Llernovoy por el ejercicio profesional de la defensa. “Desmontaron las increíbles mentiras que desarrollaron los fiscales Mola y Luciani”, aseguró. Otras frases que dejó la vicepresidenta en su alegato fueron:

  • “Queda demostrado que los fiscales Luciani y Mola mintieron en el alegato final de acusación”.
     
  • Estamos creo yo ante un claro caso de prevaricato”.
     
  • “Fue todo una fábula montada para traerme de los pelos a mí a este juicio”.
     
  • “Esta (acusación por) asociación ilícita no tiene ni pies ni cabeza. Es profundamente inconstitucional, anti-republicana y anti-federal”.
     
  • “Los fiscales hablaban de 3 toneladas de prueba… lo que sí hay en la vida de los argentinos y especialmente en la mía son 30 toneladas de tapas de Clarín, de La Nación y alguna otra revista semanal, donde se va estigmatizando a una persona que no por casualidad es mujer”, dijo sobre los ataques de determinados medios hegemónicos de comunicación.
     
  • “El Ministerio Público Fiscal (MPF) se arroga una supremacía sobre los otros dos poderes. A ustedes, Gorini, Giménez Uriburu, Basso, Luciani, todos ustedes, son más que la representación que tenemos nosotros. Son mucho más ustedes que nosotros porque ustedes pueden juzgar todos los actos hasta los que la Corte denomina los actos de reserva del poder político”, les espetó a los tres jueces del TOF 2 y al fiscal que la juzgan en el juicio de Vialidad.
     
  • “Hasta el 1º de septiembre, reitero, creía que era para estigmatizarme, proscribirme, denigrarme, difamarme, calumniarme, pero me di cuenta que podía haber otra cosa más atrás de todo esto. Porque, de repente, es como que desde el ámbito judicial se da licencia social para que cualquiera pueda pensar y hacer cualquier cosa”, sostuvo sobre el intento de magnicidio.
     
  • Respecto a ese intento de asesinato, dijo: “Nadie puede pensar que esa banda planificó o ideó la autoría intelectual de lo que me hicieron”.

1. Denuncia contra Luciani y Mola por prevaricato

Cristina dedicó su alocución a continuar la línea de su alegato que trazaron el lunes y martes sus abogados Beraldi y Llernovoy. Y le pidió al tribunal que “al finalizar estas audiencias se extraigan testimonios de cada una de las mentiras” de los fiscales Luciani y Mola, que fueron  “contrastadas con la prueba documental, pericial y testimonial que tuvo este juicio”. Luego, CFK dio tres ejemplos de los tantos que surgieron “de la confrontación de lo que decía el fiscal con la confrontación de los hechos, con la prueba obrante en el expediente” que mostraron Beraldi y Llernovoy.

Esos tres ejemplos fueron:

  • El testimonio de Laura Hindie, ex jefa de Legales de Dirección Nacional de Vialidad Distrito Santa Cruz, quien declaró en el juicio que ella no podía corroborar documentos que firmó y daban cuenta de que a las empresas de Lázaro Báez no se les debía nada. “Hindie dijo que en realidad ella no había corroborado eso. Dijo que cuando llegó Iguacel en un patrullero de la policía se habían asustado tanto que firmó lo que le pusieron adelante. Sin embargo, el fiscal, como si ese testimonio no hubiera existido lo incluyó en su alegato final”.
     
  • Una supuesta reunión que denunció la fiscalía entre Cristina y Lázaro Báez en Santa Cruz, el 30 de noviembre de 2015, encuentro que no existió. Aquella fecha, CFK demostró que no estaba donde dijeron Luciani y Mola sino que se encontraba en un acto oficial en Bariloche, Río Negro. “El ejemplo de mi reunión, que como aclaró el doctor Beraldi, tampoco hubiera ser un delito, el fiscal la puso como presupuesto fáctico de un plan ‘limpien todo’. Todo mentira. Ese día estaba en actos finales de mi gobierno”, explicó. Y arremetió contra el Poder Judicial que la hostiga: “No sé qué problemas tienen en Comodoro Py con mis reuniones. Decían que yo había mantenido una reunión con el Doctor Casanello (en la Quinta de Olivos). Luego de años se comprobó que los testigos eran falsos. Nunca tuve esa reunión”, recordó. Acto seguido recordó que quien se reunía en la Quinta de Olivos con camaristas, fiscales y jueces, como reveló El Destape, era Mauricio Macri. También rememoró que en el tribunal que la juzga uno de los jueces, Giménez Uriburu, jugó con Luciani al fútbol en la quinta Los Abrojos, de Macri. “El Derecho Penal de autor tiene nombre y apellido: se llama Cristina Fernández de Kirchner”, agregó. Y adelantó que todo el alegato de su defensa lo van a “compendiar y subir a redes para que el mundo pueda observar lo que fue este juicio”.
     
  • El tercer ejemplo que citó CFK fue la forma en que la fiscalía analizó el teléfono del exsecretario de Obras Públicas, José López. “Escuchamos al fiscal Luciani en una de sus intervenciones artísticas, grandilocuentes, decir habían traído una prueba que nunca se había discutido que era el teléfono del ex Secretario de Obras Públicas, Sr. López, que lo habían triado del juicio en el cual lo habían condenado por los 9 millones de dólares. ¿Qué nos dijo el fiscal Luciani en un ejercicio histriónico? Que había estado durante meses mirando las 9.000 fojas de llamadas del teléfono, que habían controlado 26.000 llamadas y que entonces habían encontrado las 4 llamadas que demostraban la familiaridad con que se manejaba el Secretario de Obras Publicas y el señor Báez y…bueno. Se le había pasado por alto más de 400 llamadas del señor Caputo, el hermano de la vida del ex Presidente Macri, donde pedía redeterminaciones de precios y denotaba una familiaridad que ninguno de los que estamos en este juicio hemos tenido entre nosotros ni con nadie. Se le pasó”. Lo mismo dijo respecto del empresario Carlos Gutiérrez. Recordó que Caputo también visitaba Los Abrojos, donde se daban los partidos de fútbol.

“Estos tres ejemplos demuestran las mentiras en las que incurrió y la verdad que estamos creo yo ante un claro caso de prevaricato. Porque no solamente los jueces tienen la obligación de buscar la verdad en…sino también todos los auxiliares de la justicia y por supuesto el ministerio publico fiscal”, afirmó la vicepresidenta.

Y contó que subirán a las redes sociales “las audiencias en donde tanto el doctor Beraldi como el doctor Llernovoy pudieron demostrar claramente lo que han sido las mentiras, las calumnias, y las difamaciones”, de Luciani y Mola.

2. Una acusación inconstitucional, anti-republicana y anti-federal

Luego CFK se dedicó a demoler la acusación desde un aspecto estrictamente jurídico.

“No hay nada más importante que la Constitución”,  resaltó Cristina. “Nada puede entrar en contradicción con esto”, explicó. Acto seguido sintetizó que la acusación de Luciani y Mola dice que los tres gobiernos kirchneritas, el de Néstor Kirchner y los dos que encabezó ella, “fueron tres asociaciones ilícitas. Y marca el inicio de la primera el 25 de mayo de 2003”. “Nunca hubo en la vida política argentina ningún gobierno, ninguna fuerza política que tuviera tres periodos consecutivos de gobierno. Solamente nosotros”, recordó CFK. ¿Y para qué se habría constituido esta asociación ilícita, según la fiscalía? “Para hacer 51 contratos viales en la provincia de Santa Cruz pero no contratos viales del orden nacional con una empresa x” sino “lo hicieron a través de interpósita persona, que es la provincia de Santa Cruz". "O sea, Néstor Kirchner que fue intendente en 1987 cuatro años. Gobernador electo en el 91, reelecto en el 95, re-reelecto en el 99 hizo todo eso pensando que iba a llegar a la Presidencia de la Nación para hacer 51 obras viales en la provincia de Santa Cruz a través de la provincia de la que había sido gobernador durante 3 periodos consecutivos. Esta sola enunciación bastaría para que nadie pudiera tomar en serio una denuncia de esta naturaleza porque es ilógica, absurda, raya en el ridículo”, agregó. “Militamos toda una vida para hacer 51 obras viales”, indicó con ironía.

Luego añadió que la acusación del fiscal Luciani y Mola viola el artículo 1º de la Constitución. Es decir, es inconstitucional.

“Los 3 gobiernos, el que le tocó encabezar a Néstor y los que me tocó encabezar a mí, fuimos elegidos por el pueblo, no podemos ser nunca una asociación ilícita”, le respondió a Luciani. 

“Pero además el fiscal no se queda con que somos una asociación ilícita y va por más. Como no le alcanza dice que ‘no existe ningún fundamento jurídico que les impida a los jueces llevar a cabo una revisión de los actos políticos de los restantes poderes del Estado. La teoría de las cuestiones política no judiciales atenta contra el orden democracita’”. ¿Qué implica esto? “Que en la división republicana de Poder Ejecutivo, Poder Legislativo y Poder Judicial el MPF se arroga una supremacía sobre los otros dos poderes”.

Entonces, Cristina se dirige al tribunal y la fiscalía: “Ustedes Gorini, Giménez Uriburu, Basso, Luciani, todos ustedes son más que la representación que tenemos nosotros, son mucho más ustedes que nosotros. Porque ustedes pueden juzgar absolutamente todos los actos, hasta los que la Corte denomina los actos de reserva del poder político”. “El fiscal arrasa con eso y dice  ‘nuestra supremacía es total’. Va de suyo que esto no es así, pero esto es lo que se afirmó en este juicio”, aseguró Cristina. Y explicó que para juzgar un acto administrativo o político está el juicio político o “el otro juicio,  que es cuando el pueblo no te vota”. Así, CFK apunta contra la acusación por anti-republicana.

La tercera violación del artículo 1 de la Constitución fue el sentido “anti-federal” de la acusación. “Estos 51 contratos son contratos donde se licitó y se hizo todo en la provincia de Santa Cuz, con leyes de presupuesto de Santa Cruz. Con los organismos de control de la provincia de Santa Cruz”, enfatizó CFK. Y señaló que la Dirección Nacional de Vialidad, que la fiscalía la presenta casi como “un instrumento del delito” es un ente autárquico, tiene una “administración descentralizada, no vinculada jerárquicamente al Poder Ejecutivo”. “Está claro que eran actos administrativos que tenían lugar en la provincia de Santa Cruz”, señaló respecto a los hechos que se investigan en la causa de Vialidad.  Por eso añadió que la acusación “está violando también la cláusula federal porque las provincias no han delegado el poder en la Nación”.

“Esta asociación ilícita no tiene ni pies ni cabeza. Pero fundamentalmente es profundamente inconstitucional, profundamente anti republicana y profundamente anti federal”, concluyó.

3. Traída de los pelos al juicio

En otro pasaje de su alegato, Cristina explicó que el Jefe de Gabinete es el responsable de la recaudación de los impuestos de la Nación y de la ejecución del presupuesto así como de enviar el presupuesto al Congreso. Es el que también tiene que presentar los decretos de necesidad y urgencia a la nación. ¿Por qué esto es relevante? Porque para la fiscalía tanto el presupuesto como una serie de decretos fueron instrumentos del delito de defraudación que también le endilgan a CFK, además de ser la jefa de una asociación ilícita. Pero no hay ningún exjefe de gabinete sentado en el banquillo de los acusados, lo que refleja lo disparatada que es la acusación. Además de que tanto los decretos como las leyes del Presupuesto fueron aprobados por el Congreso. Es decir, son todos actos administrativos y políticos.

“Por eso digo que este juicio no tiene andamiaje constitucional. Es un disparate lo que estamos discutiendo aquí. Nadie declaró inválido ninguna licitación, que no podrían haberlo declarado inválido porque eran licitaciones efectuadas en la provincia de Santa Cruz, por aquello que dijimos del federalismo. Han traído de los pelos a un juicio porque a la que tenían que traer de los pelos al juicio era a mí. Y para traerme de los pelos a mí a este juicio, trajeron de los pelos a la constitución, al código penal, al código civil, a la ley de procedimiento administrativo, a la jurisprudencia, a la lógica, a todo”, sentenció Cristina.

4. La doble vara judicial

“¿Siempre actuó así la Justicia en este país con respecto a un Presidente?”, se preguntó Cristina. “No”, respondió rápidamente.

Acto seguido repasó cómo se juzgó al expresidente Fernando De la Dúa por la represión de diciembre de 2001, que provocó más de tres decenas de muertos. Para la Justicia, el exmandatario no tuvo responsabilidad penal. Cristina leyó algunas resoluciones de Comodoro Py que lo beneficiaron: “No cabe a nuestro juicio entender que De La Rúa haya contado mientras ocurrían los incidentes con datos certeros y directos sobre un peligro surgido como consecuencia del comportamiento descuidado de todos y cada uno de los funcionarios que estaban por debajo suyo en la cadena  jerárquica  y  tenían  obligaciones  específicas  en  la materia…”. CFK se preguntó: “¿No tenía datos certeros?” “¿No escuchaba los tiros desde la Casa de Gobierno?” “¿No miraba lo que por la televisión?”. “Cuando se trata de que  no es peronista, el derecho penal es liberal, todas las garantías constitucionales”, consideró.

Con esto buscó demostrar una doble vara del Poder Judicial. Porque a ella la están sentando en el banquillo de los acusados por obras viales que se realizaron en Santa Cruz: “Ahora, Luciani dice que yo no podía ignorar lo que pasaba en la provincia de Santa Cruz. ¿En serio me quieren hacer creer que esto no es derecho penal de autor?”, cuestionó. “Todo una fábula montada para traerme de los pelos a mí a este juicio”, concluyó.

5. Intento de asesinato: el Poder Judicial y la creación de un clima social

El intento de asesinato que sufrió Cristina la llevó a repensar por qué está siendo perseguida en tribunales. “Hasta el 1º de septiembre, reitero, creía que era para estigmatizarme, proscribirme, denigrarme, difamarme, calumniarme, pero me di cuenta que podía haber otra cosa más atrás de todo esto. Porque, de repente, es como que desde el ámbito judicial se da licencia social para que cualquiera pueda pensar y hacer cualquier cosa”, consideró.

Y recordó cómo este año le apedrearon el despacho “durante más de 40 minutos sin que ninguna fuerza de seguridad de la República Argentina, de las locales y nacionales, impidieran que mi despacho sea destrozado”. También que en los días previos a las jornadas de la memoria aparecieron afiches en la ciudad de Buenos Aires “con un cartel de asesina y mi rostro”, dijo. Mencionó que el juez nacional (no federal) que tuvo la causa se negó a llamar a indagatoria a los acusados que habían sido individualizados. “Ahora se declaró incompetente apenas me presenté como querellante”, agregó CFK.

Y continuó con la secuencia que se dio en la previa a su intento de asesinato. Por ejemplo, rememoró que cuando el fiscal Luciani “terminó tan histriónicamente su alegato” con pantalla partida en los medios se enfocaba la puerta de su casa, en Juncal y Uruguay, “ahí mismito donde me quisieron pegar un tiro”.

Entre los autores materiales del intento de homicidio recordó Cristina que hay mensajes que hacen referencia a este juicio: “El intercambio de esos dos jóvenes, cuando terminó el fiscal Luciani, dijo: ‘Ahhh, se les acabó la joda. Ahora van a tener…’. Y esto quiero que se entienda. Esto es crear un clima también en el que se ha contribuido cuando hablaban de las tres toneladas”.

6. Estado de indefensión

“Yo me siento muy en estado de indefensión, muy intranquila”, señaló CFK este viernes en su alegato. Y explicó las razones.

“Así como vamos, vamos mal. La Argentina así no sale con esta Justicia, con este Poder Judicial”, afirmó. Y pidió “que terminen con eso de la impunidad. ¿Qué impunidad? Tengo cinco causas de asociación ilícita. Si quieren mirar por impunidad miren para otro lado porque, la verdad”.

Y añadió: “Los jueces que me juzgan a mí, ustedes, los que están en la Casación, el fiscal, otro integrante de este tribunal, son amigos y jugaban al fútbol en la quinta de Macri. Otros jugaban al paddle con Macri en Olivos o lo iban a visitar asiduamente a Olivos o a la Casa Rosada”.

También dedicó un pasaje a la relación de los abogados de Gabriel Carrizo con el macrismo: “Las personas que están detenidas y lo que yo considero el jefe de la banda, de esta banda pequeña, material… su abogado, sus abogados defensores eran asesores de un senador de la nación. Alguien que se sienta a 30 metros mío. Su asesor defiende al que me quiso matar. La asesora de otra diputada también defiende a ese que me quiso matar. Y sí, yo me siento un tanto en estado de indefensión con este país y con este Poder Judicial”. La referencia es a Gastón Marano y a Brenda Salva.

Finalmente, cerró su alegato con una interpelación al presidente del tribunal que la juzga, Jorge Gorini: “¿Cómo se sentiría usted doctor Gorini si le pasara lo mismo que a mí? ¿Si los defensores de ese que intentó matarlo son legisladores peronistas? Imagínenlo por un instante. Yo siempre creo y recomiendo a todos que se pongan en el lugar del otro. Por eso acuñé esa idea de que la patria es el otro. No solamente por una cuestión de conmiseración, de solidaridad. Ayuda a resolver mejor las cosas, sobre todo cuando se tiene tanta responsabilidad”. 

Tras la alocución de CFK retomó el alegato Beraldi, quien cerró pidiendo la absolución de la vicepresidenta.

La semana próxima continuarán los alegatos de las restantes defensas. Luego, el tribunal estará en condiciones de dictar sentencia.

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