El impacto de las importaciones y la caída del consumo masivo atentan contra la actividad industrial en la provincia de Catamarca. Al escenario crítico, se suma el caso de los operarios de fábrica textil RA Intertrading, quienes en las últimas horas denunciaron más de dos meses de inactividad total, el vaciamiento de la planta mediante el retiro y venta de maquinaria. Frente a este panorama, crecen los reclamo al gobierno provincial de Raúl Jalil para que tome medidas que acompañen la crisis.
El conflicto reaviva el fantasma del abandono provincial y patronal por los despidos sin indemnización registrados en otras empresas, como el caso de NEBA, una histórica planta de heladeras ubicada en el Parque Industrial El Pantanillo que cerró por completo sus operaciones en febrero de 2026. Al día de la fecha, sus ex empleados no cobraron la indemnización total.
Planta textil de en crisis
El clima de alta tensión e incertidumbre que atraviesa a los trabajadores de la textil RA Intertrading se debe a que a que hace más de 60 días hay paralización productiva. Los operarios denunciaron la salida de maquinaria de la planta y la oferta de incentivos económicos por parte de la patronal para instar a las renuncias. Según el personal, el ofrecimiento de estos fondos bajo la figura de "estímulos para emprendimientos" busca enmascarar despidos sin afrontar las indemnizaciones correspondientes, por lo que exigieron la mediación urgente del Ministerio de Industria y del Gobierno provincial.
La maniobra se da en medio de un régimen de suspensiones rotativas pactado para septiembre y octubre, que afecta a cerca de 100 empleados: divididos en dos turnos quincenales, perciben solo un 70 % del sueldo bruto en asignaciones no remunerativas. La extracción de bienes de capital y la presión para acordar retiros voluntarios encendieron las alarmas sobre el inminente cierre de la fábrica.
El conflicto tiene un fuerte impacto político e institucional, dado que la planta se radicó en Catamarca con amplio respaldo estatal. Inaugurada en octubre de 2022 por el gobernador Raúl Jalil sobre el predio de la extinta Yersiplast, la firma prometió en su momento crear hasta 300 empleos y potenciar el polo industrial local, un compromiso que hoy queda en la cuerda floja.
El impacto de la crisis en Catamarca no se limita al ámbito estrictamente industrial, sino que repercute directamente sobre la red comercial del centro de la capital provincial. El encarecimiento de los costos de producción y de los servicios públicos tornó la coyuntura inviable para decenas de pymes. “La industria nacional ante esos números no puede competir. Es imposible. Se está quebrando todo. El centro de compra que tenemos acá en el centro de la capital, en la Calle Rivadavia, están prácticamente el 80% de los comercios de todos los rubros y se están cerrando todos, nadie vende nada", sostuvo el secretario general de la Seccional Catamarca de la Asociación Obrera Textil (AOT) Jorge González, en Mundo Gremial.
