Un informe técnico difundido por la UTEP alertó sobre un fuerte deterioro del poder adquisitivo de los docentes de San Luis y cuestionó los mecanismos utilizados para recomponer los ingresos durante la gestión provincial. El relevamiento analiza la evolución salarial entre diciembre de 2023 y agosto de 2026 y concluye que el haber neto de un maestro de grado perdió un 55,75% de su valor real, con una brecha monetaria superior a los $205.900.
El documento toma como referencia el cargo testigo de maestro de grado y plantea como eje que “la solución es recomponer el salario y no endeudarnos más”. Según el análisis, el deterioro afecta de manera proporcionalmente mayor a los docentes que superan las 15 horas cátedra o el cargo utilizado como referencia.
Uno de los principales cuestionamientos del informe está dirigido a los componentes salariales que permanecieron congelados en términos nominales. Entre ellos menciona la Suma Fija No Remunerativa y el Incentivo Docente Provincial, que acumularon brechas frente a la inflación superiores al 110% y 129%, respectivamente.
Para la UTEP, esa dinámica terminó desvirtuando el objetivo con el que esos componentes habían sido incorporados al salario, ya que su valor quedó rezagado frente al aumento general de los precios.
El informe también pone el foco en el proceso de “blanqueo” salarial aplicado de manera escalonada entre junio de 2024 y septiembre de 2026. El gremio cuestiona que esa incorporación de sumas al salario no haya contemplado el mecanismo denominado grossing up, que permite compensar el impacto de los descuentos obligatorios.
Según el análisis, al no aplicarse ese mecanismo, los aportes correspondientes a jubilación y obra social recaen sobre el ingreso neto que percibía previamente el trabajador. La UTEP calcula que ese efecto representa un impacto equivalente al 19% y lo define como un “impuesto de bolsillo”.
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El reclamo a asignaciones familiares
El deterioro señalado por el informe no se limita al salario básico y sus componentes. La UTEP también analiza la evolución de las asignaciones familiares y advierte que registraron una pérdida real del 14,58% entre febrero y agosto de 2026.
Para el gremio, la caída de estos ingresos adicionales profundiza el deterioro de los recursos disponibles para las familias docentes y suma presión sobre el poder adquisitivo. El documento concluye que la situación salarial alcanzó un estado de “insostenibilidad técnica” y reclama modificaciones en los mecanismos de recomposición.
Desde la UTEP advierten que, si no se revierte la falta de grossing up y no se establece algún mecanismo de actualización frente a la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC), el deterioro continuará afectando los ingresos de los trabajadores de la educación.
El gremio vincula además la situación salarial con las condiciones de funcionamiento del sistema educativo provincial y sostiene que la pérdida de poder adquisitivo dificulta garantizar un sustento digno para quienes trabajan en las escuelas.
