El ajuste que sufren los trabajadores de la provincia de Chaco se profundiza: docentes y estatales reclaman por el "vaciamiento" del Instituto de Seguridad Social, Seguros y Préstamos del Chaco (INSSSEP), la pérdida de la cláusula gatillo y la falta de convocatoria salarial. “No hay respuestas para la clase media”, advierten.
La obra social estatal se convirtió en uno de los principales ejes del reclamo. Los trabajadores aseguran que en los últimos dos años se redujeron servicios esenciales y denuncian “abandono”. Para muchas familias, el acceso a medicamentos, estudios y tratamientos se volvió cada vez más complejo, lo que impacta de lleno en la economía doméstica.
Docentes de escuelas públicas y privadas, nucleados en el Congreso en defensa de la Educación Pública, sostienen que la suspensión de la cláusula gatillo implicó un fuerte golpe al bolsillo. Calculan que el sector perdió al menos un 25% de su poder de compra en el último año.
A esto se suman mayores aportes obligatorios al Fondo de Alta Complejidad del INSSEP, mientras denuncian menos prestaciones médicas, demoras en autorizaciones y recortes en programas de atención. “Pagamos más, pero recibimos menos”, resumen desde el sector, según detalló el medio Chaco Ahora.
En ese contexto, comenzó a instalarse una pregunta incómoda en las asambleas y movilizaciones: mientras se ajustan salarios y prestaciones, ¿cuáles son las prioridades del Ejecutivo?. Los gremios sostienen que la gestión de Zdero muestra mayor predisposición a beneficiar al sector privado y empresarial —con alivios fiscales o políticas de incentivo— mientras demora respuestas estructurales para trabajadores y jubilados. “La educación y la salud no pueden esperar, son derechos básicos”, remarcan.
Tras la eliminación de un fondo clave, acusan a Zdero de "arruinarle la vida" a los trabajadores
El exministro de Hacienda y actual diputado provincial por el Frente del Chaco, Santiago Pérez Pons, cuestionó la eliminación del Fondo Estímulo Productivo (FEP) en la provincia de Chaco por parte del gobernador Leandro Zdero y denunció que empleados del Ministerio de Producción cobraron menos de $100 mil. En este marco, aseguró que el recorte “no es un problema fiscal, sino una decisión política” y pidió la renuncia inmediata del titular de la cartera, Oscar Dudik.
Desde principios del mes de enero, los empleados de la cartera de Producción fueron notificados de la suspensión del FEP, amparado por una ley provincial votada por la propia Cámara de Diputados provincial. El malestar no es nuevo, pero la efectivización de los recortes de entre 80% y 90% encendió la mecha. Los empleados acusan a la gestión de Zdero de profundizar una política que inició en julio de 2025 con la quita de la cláusula gatillo a los docentes y que ahora hace blanco en el personal técnico de esta cartera.
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Frente a las constantes medidas en contra de los trabajadores, el diputado Pérez Pons aseguró que "esto no es un ajuste", sino que "es arruinarile la vida a la gente". De esta manera, señaló que muchos trabajadores que hasta diciembre cobraban alrededor de $1.500.000, sumando salario y fondo, hoy apenas perciben $300.000 o menos, montos que calificó como “imposibles para vivir” en medio de la crisis económica.
Según su planteo, el Gobierno provincial intenta justificar el recorte con argumentos “que se caen solos”. Esto profundiza la denuncia de los directores de carrera del Ministerio, quienes señalaron que el ministro Dudik incurrió en "maniobras y omisiones antijurídicas" al no firmar la resolución de liquidación del fondo.
“Estamos frente a uno de los gobiernos más perversos de la democracia provincial. Primero fueron por los docentes y la cláusula gatillo, ahora vienen por Producción. ¿Cuál es la próxima bonificación que van a eliminar?”, cargó Pérez Pons contra la administración de Zdero en declaraciones para el medio Chaco Ahora.
El dirigente también describió escenas de angustia durante la protesta que se realizó este miércoles en las puertas del Ministerio: trabajadores llorando, endeudados y sin poder cubrir gastos básicos. “Mientras la gente no sabe cómo pagar el alquiler o la comida, quienes ajustaron el sueldo miran todo desde oficinas con aire acondicionado como si fuera una planilla de Excel”, ironizó.
