El exasesor de Javier Milei, Fernando Cerimedo, tuvo el último jueves su primer contacto con la prensa en Bolivia tras su detención por el intento de femicidio de su expareja Nadia Beller. Y, luego de quebrarse en llanto, apenas expresó que quiere ver a sus hijos.
Cerimedo evitó cualquier contacto visual con los periodistas y se mostró en todo momento de espaldas a ellos con una capucha puesta, mientras era trasladado dentro del Palacio de Justicia de Santa Cruz de la Sierra para participar de una audiencia que finalmente quedó suspendida.
Frente a una consulta acerca de su posible intervención en el ataque contra su expareja, Nadia Beller, Cerimedo respondió con un movimiento de cabeza para negar cualquier participación.
Antes de que ingresara al ascensor del edificio, los periodistas le consultaron quién se encuentra detrás del atentado contra la abogada de 33 años y también si él había sido el autor intelectual del ataque.
Frente a ambas preguntas, el asesor del presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, se limitó a negar con movimientos de cabeza y a encogerse de hombros, sin pronunciar ninguna palabra. Los periodistas volvieron a interrogarlo y quisieron saber si había sido él quien convocó a Beller al hotel donde posteriormente fue atacada por sicarios. Otra vez, Cerimedo rechazó mediante gestos cualquier vinculación con el episodio y permaneció en silencio.
En cambio, cuando le preguntaron cuándo había sido su último contacto con la víctima y cuál era su vínculo con el presidente boliviano, Rodrigo Paz, el consultor no reaccionó y se mantuvo completamente inmóvil, sin realizar gesto alguno.
Cerimedo tampoco respondió cuando le consultaron si se considera inocente o si este episodio suponía el fin de su carrera profesional. Ante la posibilidad que le ofrecieron los periodistas de expresarse y formular una defensa, cubrió su rostro con las manos y volvió a guardar silencio.
Las primeras palabras de Cerimedo durante su detención en Bolivia
Únicamente atinó a decir algunas palabras cuando uno de los periodistas le consultó si tenía "algo que quiera decir". En ese momento, con la voz en llanto, Cerimedo contestó: "Quiero ver a mis hijos".
Justo antes de subir al ascensor, Cerimedo alcanzó a decir: "No puedo hablar". Después, las puertas se cerraron y el consultor ingresó acompañado por un custodio personal de la Fuerza Especial de Lucha contra el Crimen de Bolivia. Ya dentro del ascensor, Cerimedo se dejó caer al piso y continuó llorando.
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La audiencia que debía desarrollarse este jueves por la tarde terminó suspendida y fue trasladada a este viernes, debido a que tanto Cerimedo como los representantes del Ministerio Público arribaron después del horario establecido para la citación.
Durante esa audiencia deberá analizarse el pedido de la fiscalía para que el asesor político permanezca 6 meses bajo prisión preventiva, al señalarlo como autor intelectual del ataque contra Beller.
