La interna en la cúpula de La Libertad Avanza por el presunto enriquecimiento ilícito de Manuel Adorni le sirvió en bandeja a la oposición un nuevo flanco de ataque. Lo que comenzó como un reclamo de transparencia interna por parte de Patricia Bullrich terminó convirtiéndose en el combustible para que desde el peronismo y otros sectores carguen contra la gestión actual. Uno de ellos fue el diputado nacional Santiago Cafiero, quien vinculó las sospechas sobre el patrimonio de Manuel Adorni con un esquema de "saqueo" al Estado.
Para el excanciller, el escándalo que rodea al Jefe de Gabinete no es una anomalía, sino una representación gráfica de la naturaleza del oficialismo y por eso afirma que la administración de Javier Milei funciona bajo la lógica de un "gobierno de pungas y mecheras", una metáfora que utilizó para describir a una gestión que distrae a la opinión pública mientras avanza sobre los recursos de los sectores más vulnerables. El diputado argumentó que el Ejecutivo aplica la técnica de gritar “allá está el ladrón” hacia la multitud mientras, por lo bajo, le mete la mano en la cartera a la jubilada o le quita los fondos a las universidades y a las personas con discapacidad.
La controversia se agudizó tras el choque de versiones en el seno del Gobierno. Patricia Bullrich, en una maniobra que muchos leyeron como un intento de marcar autonomía y presionar por su futuro político en la Ciudad, exigió que Adorni presente su declaración jurada de forma “contundente y rápida”. Para la senadora, la demora en la transparencia de los ingresos del funcionario hace que “el proyecto sufra”. Sin embargo, la respuesta de Javier Milei fue un blindaje total ya que no solo ratificó al funcionario con un desafiante “ni en pedo se va”, sino que calificó las acusaciones como una “carnicería mediática” orquestada por el kirchnerismo.
Sin embargo, para Cafiero este blindaje es solo la superficie de un sistema de privilegios que se repite en distintas áreas del Estado. El legislador de Unión por la Patria citó los casos de Libra, Spagnolo y la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) como ejemplos de una misma matriz de comportamiento. Incluso apuntó contra lo sucedido en Nucleoeléctrica Argentina, donde denunció que, bajo la excusa de una futura privatización, los funcionarios habrían utilizado tarjetas corporativas para viajes personales. En la visión de Cafiero, lo que el caso Adorni termina de cristalizar es que el Gobierno vino a instalar un “modus operandi” donde el ajuste y la denuncia hacia "la casta" funcionan como una pantalla de humo.
Otra de las dirigentes de la oposición que salió al cruce fue Graciela Camaño al recordar que "este gobierno dijo que iba a ser el topo del Estado" por lo que "cuando se ve lo que está pasando con Adorni, genera rechazo" a raíz de la expectativa generada. En diálogo con Futuröck, recordó que no solo el Presidente tiene la facultad de correr de su puesto al Jefe de Gabinete sino también el Congreso puede definir su destino por mandato de la Constitución Nacional. "¿Por qué algunos legisladores que quieren votar Ficha Limpia no participan de la censura del jefe de gabinete?", se preguntó. "La 'obediencia de vida parlamentaria' es una modalidad que avanzó de a poco y ahora se expresa de manera violenta. Antes decir que un gobernador te decía lo que tenías que votar era denigrante", sumó.
Mientras el Presidente insiste en que los números de su Jefe de Gabinete están en orden y que la presentación de sus bienes es solo cuestión de días, la oposición busca instalar que, detrás del discurso de la austeridad, se esconde una gestión que aprovecha los recursos públicos en beneficio propio.
