La pérdida de poder adquisitivo profundizó la fragilidad de los trabajadores estatales de la provincia de Claudio Poggi. Según un relevamiento difundido por la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) San Luis, alrededor del 80% de los trabajadores provinciales no alcanza a cubrir la canasta básica, mientras que el gremio también denunció una situación todavía más crítica entre los empleados municipales.
El dato fue planteado por el sindicato en distintos reclamos durante 2026 y vuelve a poner el foco sobre la política salarial del Gobierno puntano. Para ATE, la recomposición otorgada por el Gobierno provincial no logró compensar el deterioro acumulado de los ingresos frente al aumento del costo de vida.
La denuncia gremial se suma a otros indicadores que muestran una pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores puntanos. En este escenario, el salario dejó de ser suficiente para cubrir gastos esenciales y muchas familias deben recurrir al endeudamiento para afrontar alimentos, servicios y otras necesidades cotidianas.
ATE San Luis sostuvo durante febrero que el 80% de los trabajadores provinciales y el 100% de los municipales no alcanzaban a cubrir la canasta básica. El sindicato ubicó entonces el valor de referencia en alrededor de $1,3 millones. La organización volvió a advertir sobre el deterioro salarial en marzo, cuando señaló que una parte importante de los empleados estatales se encontraba incluso por debajo de la línea de indigencia. Según el gremio, los ingresos promedio relevados rondaban entonces los $644.000.
Se trata de datos elaborados y difundidos por ATE, por lo que no deben confundirse con una medición oficial de pobreza. Sin embargo, permiten dimensionar la preocupación planteada por los trabajadores estatales y el reclamo por una recomposición salarial. El diagnóstico tampoco es nuevo. En noviembre de 2024, ATE ya había denunciado que casi el 80% de los empleados públicos tenía salarios por debajo de la línea de pobreza. El planteo llegó incluso a la Legislatura provincial, donde fue citado en una declaración parlamentaria.
La discusión salarial se desarrolla en un contexto en el que el aumento del costo de vida redujo la capacidad de compra de los hogares. Cuando los ingresos no alcanzan para cubrir los gastos esenciales, las familias recurren a tarjetas, préstamos y otras formas de financiamiento para completar sus ingresos.
Ese mecanismo genera un círculo difícil de romper: la caída del poder adquisitivo aumenta el endeudamiento y, a su vez, las cuotas reducen todavía más el dinero disponible para consumir. Para ATE, el problema excede la situación particular de cada trabajador y refleja una política salarial que no logra recuperar lo perdido durante los últimos años.
La pérdida de poder adquisitivo también tiene consecuencias sobre la economía provincial. Los trabajadores estatales representan una parte importante del consumo en las ciudades y localidades de San Luis. Cuando los salarios pierden capacidad de compra, los primeros afectados son también los comercios y pequeños emprendimientos que dependen de la demanda interna.
