Dólar a $ 73 y el negocio del hambre | El Destape con Roberto Navarro Suscribite

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Por la aceleración inflacionaria, los salarios se ven cada vez más golpeados frente al incremento de los precios. La canasta básica aumentó casi un 60% en julio y dos remuneraciones mínimas no alcanzan para salir de la pobreza. 

 

De acuerdo al último informe del INDEC, la canasta básica total (CBT)- que delimita la línea de la pobreza- subió un 58,6% en términos interanuales. Respecto a junio, el indicador se incrementó un 2,5% y llegó a los $ 31.934,44. Cabe destacar que esta es la cifra que se desprende del análisis de la categoría "hogar 2", que hace referencia a un grupo familiar de cuatro integrantes.

A su vez, la canasta básica alimentaria (CBA), que marca el parámetro de indigencia, se aceleró un 57,3% en comparación al mismo mes de 2018. Desde la perspectiva intermensual, la CBA aumentó un 2,9% y se ubicó en $ 12.773,78.

 

 

Si se compara con la evolución del salario mínimo vital y móvil, los datos son contundentes. La remuneración actual trepa hasta los $ 12.500, apenas por encima del parangón que delimita si una persona es indigente.

En el caso de que se sumen dos salarios mínimos, la cifra asciende a $ 25.000. Es decir, esto equivale a una diferencia de $ 6.934,44 por debajo de la CBT.

Ante este contexto, el Gobierno oficializó que el Consejo del Salario se reunirá el viernes 30 de agosto, para que funcionarios, empresarios y sindicalistas acuerden un nuevo haber mínimo. La intención del Gobierno sería fijaR un incremento del 30%, que llevaría el salario mínimo a $ 16.250. Por su parte, la CGT pedirá que la suma debe fijarse en $ 31.000, un 148% más.