En medio de un año tempestuoso que reordenó todo el mapa político provincial, y luego de sorpresivos resultados electorales, el radicalismo santafesino se encuentra en un proceso revulsivo para reorienta las posturas que llevaron al partido a la derrota, lo que implicará sin dudas un nuevo ordenamiento en las alianzas.

La victoria del peronismo unido de Omar Perotti en Santa Fe, lo que perciben como un seguro triunfo de Alberto Fernández a nivel nacional, y la emergencia de Pablo Javkin -ganó la intendencia de Rosario- obligó al radicalismo local a entrar en una etapa de reflexión y redefiniciones, mientras se ve surgir una cuarta línea interna que intentará disputar la hegemonía del partido.

 

 

Hasta hace pocos meses, los sectores eran tres: el grupo NEO (que responde al vicegobernador Carlos Fascendini y el ministro de Seguridad Maximiliano Pullaro) formaba parte del Frente Progresista; el Grupo Universidad (encolumnados detrás del intendente de Santa Fe, José Corral, y su antecesor Mario Barletta) era un entusiasta adherente a Cambiemos; y el MAR (encabezado por el titular de la UCR provincial, Julián Galdeano) formaba parte de la alianza con el macrismo pero nunca terminó de quemar los puentes con el Frente Progresista.

 

Cambio de época

 

El panorama cambió muy rápidamente y dejó desorientados a gran parte de los radicales. Por un lado, porque los que se habían ido a Cambiemos vieron cómo, en un año, la gestión nacional y la imagen del presidente Mauricio Macri se cayeron a pedazos. Por otro, porque los que estaban aliados con el Partido Socialista perdieron la gobernación de la provincia. El cuarto de hora de Cambiemos ya pasó y, por eso, desde el sector de Galdeano ya salieron a decir que quieren juntar a todos para hacerle oposición a Perotti en la provincia.

En tercer lugar, porque una línea interna - que parecía modesta en tamaño - conforma hoy la mesa chica de Pablo Javkin (su origen es radical pero se fue hace años), y se terminó quedando con la ciudad de Rosario. Se trata del grupo que forma la nueva conducción de la Universidad Nacional de Rosario, lugar de donde provienen los mejores cuadros de Javkin. El próximo intendente tiene su propio espacio Creo pero comenzó militando en Franja Morada. Su principal ladera, la concejal María Eugenia Schmuck, es la esposa del nuevo rector de la UNR, Franco Bartolacci.

Este grupo ya comenzó a construir poder para liderar la renovación de la opción no peronista en la provincia. Por eso, participaron del lanzamiento de un nuevo espacio interno, llamado Radicales Libres, en el que tributan muchos boina blanca que no desconocen al Frente Progresista pero vienen reclamando hace años que el cambio en la correlación de fuerzas con sus socios socialistas (sigue partido en dos y también está en pleno reordenamiento) se imprima en otra forma de conducir la alianza.


Nuevos liderazgos
 

"Es un esquema de radicales, en el que no estamos ni con los que están con Cambiemos ni con el NEO, que tiene mucha gente con peso en el gobierno de Lifschitz, pero sin territorialidad, y con una búsqueda de cambio generacional", contó una fuente el nuevo espacio radical. La idea es dar un debate interno después de que termine el proceso electoral nacional, pero el 10 de noviembre está también la elección de autoridades provinciales.

“Creemos que hay una emergencia de nuevos referentes jóvenes, y entendemos que la centralidad de la política del Frente Progresista ya no va a pasar por el socialismo, sino que va a haber otros liderazgos que tengan que ver más con los votos que con las negociaciones”, completó el dirigente.

 

 

Por el momento, incluso tienen buena relación con ciertos sectores del justicialismo en la conducción de la UNR, porque gobiernan en coalición con el kirchnerismo. Y a nivel provincial, porque Javkin no tiene mala relación con el gobernador entrante, Omar Perotti. Incluso, una fuente del PJ comentó en off que ya hubo una cena entre la vice del rafaelino, Alejandra Rodenas, Javkin y Bartolacci para pensar líneas de trabajo conjunto entre las tres órbitas.

La idea del peronismo es correr a un socialismo golpeado de la escena e inaugurar una nueva distribución del poder luego de 12 años de dominio del partido de la rosa en la provincia y 30 en la ciudad. Y esta nueva línea radical intentará por su lado rearmarse para ser la nueva conducción de la alternativa progresista a Perotti.

 

*Nicolás Maggi es corresponsal de El Destape en Santa Fe.