Por tercera vez en el año, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas se sometió a una nueva elección indicativa para elegir al sucesor de António Guterres como secretario general de la ONU. El primer lugar está peleado en un mano a mano entre la vicepresidenta costarricense Rebeca Grynspan y la ex canciller guyanesa Carolyn Rodrigues Birkett. Por su parte, el argentino Rafael Grossi, que ya corría de atrás en las votaciones anteriores, quedó todavía más lejos del objetivo y volvió a perder terreno.
Desde mitad de año, el Consejo de Seguridad se reúne a puertas cerradas para hacer las votaciones tentativas entre los candidatos confirmados. El organismo internacional tiene, aunque tácito (es decir, no escrito) un acuerdo para rotar por regiones cada período para garantizarle chances a cualquier país de poner un ciudadano propio al frente de Naciones Unidas. Este año es el turno de América Latina, por lo que las expectativas para Argentina son altas.
Mano a mano caribeño y retroceso argentino: los resultados de la nueva votación secreta
Según fuentes diplomáticas que hablaron este mismo viernes desde Nueva York, Grynspan lideró la votación con nueve respaldos y superó a Rodrigues-Birkett, que mantuvo los ocho apoyos que la habían dejado primera en la ronda anterior, el 21 de agosto. Para Grossi en cambio, le salió el tiro por la culata. El director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), perdió dos apoyos y cayó a cinco votos, mientras que sumó dos votos negativos a los que ya tenía, quedándose con ocho rechazos.
El argentino quedó ahora en igualdad de condiciones con el político ugandés Olara Utunnu, ex candidato presidencial de ese país y antiguo funcionario de Naciones Unidas. Él tuvo cinco apoyos, siete votos en contra y tres abstenciones.
"Es un mal día para Grossi, acercándose a un callejón sin salida. Rodrigues-Birkett puede que aún se recupere, pero Grossi la tiene muy difícil. Cabe destacar que los votos de rechazo han aumentado considerablemente para ambos. Probablemente habrá nuevos candidatos uniéndose pronto a la carrera", señaló el diplomático israelí Daniel Safran-Hon a La Nación.
¿Cómo se elige al nuevo Secretario General de las Naciones Unidas?
Las expectativas alrededor de la sucesión del portugués Guterres crecen cada vez más, ya que su mandado termina el 31 de diciembre y la definición debería darse antes de ese día. Para imponerse como nuevo titular, un candidato necesita reunir al menos nueve votos en el Consejo y evitar el veto de cualquiera de los miembros permanentes (el famoso G5). Tras ese paso, los 193 Estados miembros de la Asamblea General deben ratificar o disentir, aunque generalmente suelen ratificar al aspirante recomendado.
El freno al candidato argentino: el rechazo de Rusia y la presión por una conducción femenina
Pese a contar con el respaldo de Estados Unidos, la candidatura de Rafael Grossi a secretario general de la ONU enfrenta obstáculos en la carrera por suceder a António Guterres. El director general del OIEA pretende impulsar "una reforma profunda de Naciones Unidas" para "recuperar protagonismo internacional" y, en una reciente columna publicada en The Economist, resumió su propuesta bajo la idea de "hacer menos, pero mejor".
El escenario se le complicó todavía más por las críticas públicas del Kremlin hacia Grossi, cuyo papel al frente del OIEA lo mantiene involucrado en la mediación sobre los riesgos vinculados con la planta nuclear de Zaporiyia, ocupada por fuerzas rusas desde 2022. A esto se sumó la declaración de Nueva Delhi de la cumbre de los BRICS la semana pasada, que planteó explícitamente "la ausencia de una mujer al frente de la ONU durante sus 81 años de historia" y volvió a poner la cuestión de género en el centro de la elección. Además, ya desde la reelección de Guterres en 2021, existen movimientos internos dentro de Naciones Unidas para que su sucesora sea una mujer.
