El último reporte oficial de afectados en Colombia tras el terremoto del lunes aumentó a 287 fallecidos y, por esa razón, el recién asumido presidente Abelardo de la Espriella propuso lanzar una suerte de nuevo "Plan Marshall" para reconstruir el departamento del Chocó, una de las regiones más pobres del país y epicentro del sismo de magnitud 7,4. El mandatario hizo el anuncio durante su llegada a Quibdó, capital regional, mientras los equipos de emergencia continúan con las tareas de búsqueda y rescate. El dato de muertos lo difundió la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). Además, las autoridades contabilizaron 3.975 personas heridas, 378 desaparecidas, 354 rescatadas y 102.105 afectadas por el desastre.
Con más de 40.000 afectados en todo el país, Colombia cerró ayer lo que los expertos llaman la "ventana dorada de 72 horas" para encontrar sobrevivientes en las zonas de tragedia. Es que este jueves se cumplió ese plazo, lo que ahora lleva a la situación nacional a otra etapa. Después de ese período, las chances de supervivencia sin una fuente de agua disminuyen. Son contados los casos de sobrevivientes que pueden ser hallados con vida una vez cumplido ese tiempo. Ahora la prioridad es revelar cuántos muertos dejó la tragedia y comenzar con la reconstrucción de cada zona. En eso ya está pensando el presidente De la Espriella, que asumió el viernes pasado el Poder Ejecutivo colombiano y el lunes se desayunó la catástrofe.
"Yo quiero proponer un plan especial, un ‘Plan Marshall’ para el Chocó. El Chocó ha sido abandonado a su suerte por el centralismo del poder en Bogotá, como si no existiera, y quiero darle en la ‘patria milagro’ a este departamento de gente extraordinaria el lugar que se merece", sostuvo De la Espriella durante una conferencia de prensa este mismo viernes, según informó CNN.
La referencia del presidente colombiano apunta al programa de asistencia económica impulsado por Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial para contribuir a la reconstrucción de Europa occidental. En el caso del Chocó, la propuesta buscaría avanzar con un esquema extraordinario de inversión y recuperación frente a los daños provocados por el terremoto.
El desastre golpeó a 15 departamentos y 437 municipios. De acuerdo con la UNGRD, exactamente 79.108 viviendas resultaron averiadas y otras 13.077 fueron destruidas. El Chocó aparece como una de las zonas más comprometidas, no solo por la magnitud de los daños sino también por las dificultades de acceso y la falta de infraestructura.
El director de la UNGRD, David Santiago Tamayo Roldán, confirmó que los equipos de rescate continúan trabajando junto con grupos internacionales especializados. Aunque reconoció que las posibilidades de encontrar sobrevivientes disminuyen con el paso de las horas, advirtió que las tareas no se van a detener.
"Lamentablemente estamos llegando a un tiempo en que la probabilidad de encontrar sobrevivientes se va agotando, pero la consigna es no dejar de buscar y encontrar a esas personas que están reportadas como desaparecidas", afirmó el funcionario.
Banco Mundial desembolsó US$ 200 millones
En paralelo a la emergencia, el Banco Mundial anunció un desembolso de US$ 200 millones para respaldar la respuesta de Colombia frente al terremoto. Los fondos estarán destinados a atender necesidades inmediatas y sentar las bases para la recuperación de las zonas afectadas, entre ellas Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, Quindío y Caldas.
"Un profundo agradecimiento al Grupo Banco Mundial por su solidaridad con Colombia y por movilizar US$ 200 millones para apoyar la respuesta a esta emergencia", expresó el vicepresidente colombiano José Manuel Restrepo esta semana.
Chocó, la zona más vulnerable
El director del Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas, Nils Grede, advirtió que el terremoto golpeó especialmente a la población "con menos recursos y menor capacidad" para afrontar una emergencia de esta magnitud.
El Chocó, donde se ubicó el epicentro, es el segundo departamento más pobre de Colombia y cuenta con una infraestructura vial limitada. Según cifras oficiales, unas 13.100 personas fueron afectadas allí, mientras que los organismos humanitarios enfrentan importantes dificultades logísticas para llegar a las zonas rurales.
A la operación de emergencia también se sumó Ecuador, que aportó un grupo de 30 rescatistas del Cuerpo de Bomberos de Guayaquil, además de cinco ingenieros estructurales que viajaron hacia Cali con equipos especializados para colaborar en las tareas de búsqueda, rescate y evaluación de las estructuras dañadas.
