Las Fuerzas de Defensa Israelí (FDI) reconocieron esta semana que fueron quienes dispararon contra el coche en el que quedó atrapada la niña palestina Hind Rajab, en la Franja de Gaza, durante enero de 2024. Lo confirmaron a través de un comunicado oficial, en el que además anunciaron que comenzarán con una investigación "a la brevedad", después de casi dos años de negar los hechos. La historia de Rajab generó alto rechazo internacional y ganó repercusión con la película "La voz de Hind Rajab" filmada en 2025, que fue nominada al Oscar en ese año.
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"Los resultados de la investigación revelaron que las tropas de las FDI dispararon contra un vehículo que se acercaba mientras circulaba en dirección contraria a la evacuación anunciada", según reveló el Estado Mayor, que en los meses posteriores al ataque había emitido otro informe desvinculándose de los hechos. Allí argumentaron que sus soldados "no estaban presentes cerca del vehículo ni dentro del alcance de disparo". Sin embargo, ahora no solo reconocieron que tirotearon el coche de la familia Hamada, matando inicialmente a cinco de sus ocupantes, sino que además lo hicieron contra la ambulancia que acudió a la llamada de rescate de Hind Rajab y su prima Lian, de 15 años.
Los disparos contra la ambulancia de la Media Luna Roja mataron a sus dos ocupantes. Antes, Lian fue alcanzada por las balas de las tropas israelíes durante la llamada y murió mientras hablaba con los equipos de rescate. Entonces la pequeña Hind tomó el teléfono y permaneció en línea hasta que se perdió el contacto.
Doce días después, cuando las FDI permitieron el acceso a la zona, Hind yacía con sus seis familiares en el vehículo acribillado a balazos. A pocos metros hallaron la ambulancia de la Media Luna Roja completamente destruida y calcinada, con los restos de los dos paramédicos en su interior.
La Fundación Hind Rajab llegó a declarar en un comunicado que "no confía" en la investigación anunciada, a la que tildó también como un "insulto a los muertos", además de acusar a Israel de tratar de "instrumentalizar a las víctimas de su genocidio" en Gaza para "eludir la rendición de cuentas" ante la comunidad internacional. "No tenemos la más mínima confianza en el sistema judicial israelí. Se trata de una farsa destinada a encubrir y exonerar a los criminales que asesinaron a Hind Rajab y a su familia. Sabemos quién mató a Hind", tal como declaró su director, Dyab Abou Jahjah.
La ONG señaló a los comandantes Beni Aharon, Daniel Ella y Sean Glass, así como a otros 22 miembros de las FDI como responsables del crimen. También presentó las pruebas de su implicación en el caso abierto en el Tribunal Penal Internacional (TPI).
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"Creemos que se hará justicia, pero no a través de un sistema responsable de justificar los crímenes cometidos durante el genocidio. Se hará justicia a través de la justicia internacional, del TPI y de las jurisdicciones nacionales en el extranjero. La Fundación seguirá por este camino y no nos dejaremos engañar por estas maniobras", según dijo.
Las autoridades castrenses informaron incluso de otras varias decisiones acerca de otros sonados ataques de las tropas israelíes durante el conflicto, entre ellos el que mató a siete trabajadores de la ONG World Central Kitchen (WCK), en abril de 2024, o la muerte de empleados de Médicos sin Fronteras (MSF) entre 2023 y 2024.
En el caso de la ONG del cocinero español José Andrés, el Estado Mayor decidió no abrir ninguna diligencia adicional ni investigación penal contra las personas involucradas más allá de las que ya se ejecutaron.
Con información de EuropaPress
