Estados Unidos atacó un petrolero ruso: qué se sabe hasta ahora sobre el conflicto

Estados Unidos capturó un petrolero ruso. Informó que incautó dos buques, entre ellos uno que era perseguido desde hace días por la Guardia Costera. Rusia denunció una atención “desproporcionada” y advirtió que "ningún Estado" puede usar "la fuerza" sobre flota registrada por otro.

07 de enero, 2026 | 11.46

Fuerzas de Estados Unidos llevaron adelante un operativo para abordar e incautar el petrolero Motor Tanker Bella I, un buque con bandera rusa que navega en el Atlántico Norte, en un episodio que elevó la tensión entre Washington y Moscú. La maniobra se produce luego de varios días de persecución y vigilancia aérea por parte de la Guardia Costera y el Ejército estadounidense. En tanto, el gobierno estadounidense emitió un comunicado donde informó que, en una operación coordinada, tomó posesión del Motor Tanker Sophia en aguas internacionales cerca del Caribe.

Según informaron fuentes citadas por RT, en el lugar donde se incautó el Bella I se desplegó un helicóptero que sobrevoló el buque a muy baja altura mientras se desarrollaba el intento de abordaje. En paralelo, la agencia Reuters confirmó, citando a funcionarios de Estados Unidos, que el operativo tuvo como objetivo hacerse con el comando de la embarcación.

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Asimismo, la empresa rusa BurevestMarin denunció este martes que Estados Unidos intentaba interceptar el petrolero en medio de una tormenta en el Atlántico Norte. “Nuestro buque civil, que no lleva carga a bordo y navega en lastre, está siendo perseguido desde hace tiempo por la Guardia Costera de los Estados Unidos”, señaló la compañía en un comunicado de prensa.

Y añadió: “A pesar de los repetidos intentos del capitán por comunicar la identidad y el carácter civil del buque con bandera rusa, la persecución continúa con la vigilancia aérea coordinada de aviones de reconocimiento P-8A Poseidon de la Armada de los Estados Unidos”, indicó la empresa rusa. En ese mismo mensaje, advirtió que, de acuerdo con información de fuentes públicas, Estados Unidos “planea interceptar la embarcación próximamente”.

Al alertar sobre el intento de intercepción, BurevestMarin instó a Washington a “actuar con moderación y permitir una resolución pacífica a través del derecho marítimo internacional, en lugar de arriesgar vidas en condiciones de tormenta”.

Estados Unidos incautó el petrolero Bella 1.

Paralelamente, la U.S. European Command informó en redes sociales que el M/V Bella I fue incautado “por violaciones de las sanciones de EE.UU.” en el Atlántico Norte “en virtud de una orden emitida por un tribunal federal de EE.UU.” y que la operación “respalda la Proclamación de Donald Trump dirigida a los buques sancionados que amenazan la seguridad y la estabilidad del Hemisferio Occidental”.

Por su parte, la secretaria de Seguridad Nacional norteamericana, Kristi Noem, señaló que “en dos operaciones predawn hoy, la Guardia Costera llevó a cabo abordajes meticulosamente coordinados uno tras otro de dos buques cisterna de la ‘flota fantasma’ -uno en el Mar Atlántico Norte y otro en aguas internacionales cerca del Caribe-, que estaban o bien atracados por última vez en Venezuela o en ruta hacia ella", refiriéndose al Bella I y al Tanker Sophia,

Y añadió que uno de los buques “intentó evadir a la Guardia Costera durante semanas, incluso cambiando su bandera y pintando un nuevo nombre en el casco mientras era perseguido, en un intento desesperado y fallido de escapar de la justicia”.

La respuesta de Rusia

Pocas horas después, desde el gobierno de Vladimir Putin emitieron un comunicado en el que confirmaron que a las 15 (hora Moscú) el petrolero fue "abordado por fuerzas navales de Estados Unidos" y que "posteriormente, se perdió la comunicación con el barco". También advirtieron que "ningún Estado" puede utilizar "la fuerza" contra buques registrados por otros.

"De conformidad con las disposiciones de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982, la alta mar se rige por el principio de la libertad de navegación, y ningún Estado tiene derecho a usar la fuerza contra buques debidamente registrados bajo la jurisdicción de otros estados", publicó el Ministerio de Transporte ruso en su cuenta de X.

Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia expresó su preocupación por la situación y denunció el incremento de la presencia militar estadounidense alrededor del buque. La Cancillería rusa afirmó que sigue con atención la “creciente y desproporcionada atención de la Armada de EE.UU. al petrolero ruso”, que navega en aguas internacionales del Atlántico Norte.

Desde Moscú remarcaron que, hace varios días, un buque de la Guardia Costera estadounidense persigue al petrolero ruso, a pesar de que se encuentra a aproximadamente 4000 kilómetros de la costa de Estados Unidos.

“Esperamos que los países occidentales, que declaran su compromiso con la libertad de navegación en alta mar, comiencen a centrarse en sí mismos al implementar este principio”, subrayó el gobierno ruso en un parte de prensa.

Reino Unido ayudó a EE.UU

Luego de trascender la noticia, el gobierno del Reino Unido confirmó que colaboró con la marina de Estados Unidos para detener al barco Bella 1. "Las fuerzas armadas del Reino Unido proporcionaron apoyo operativo planificado, incluyendo la instalación de bases, a los activos militares estadounidenses que interceptaban el Bella 1 entre el Reino Unido e Islandia tras una solicitud de asistencia de Estados Unidos", indicó el Ministerio de Defensa británico en un comunicado.

En el texto, el Reino Unido planteó que el Bella 1 está "involucrado en actividades ilegales, vinculadas al terrorismo y al crimen internacional, incluido Hezbollah, y es parte de la creciente red de actividades ocultas que alimenta y financia actividades nefastas en todo el mundo".

Además, el Gobierno británico criticó el rol de Rusia por "abanderar" este tipo de petroleros, que forman parte de la "flota fantasma" que intentan combatir. "El hecho de que el buque esté abanderado por Rusia muestra su papel en esta actividad paralela interconectada que estamos viendo en todo el mundo y que amenaza nuestra seguridad nacional, daña nuestra economía y socava la seguridad global", añadieron.