En el marco de la intervención estadounidense en Venezuela, fuerzas conjuntas norteamericanas abordaron otro buque petrolero presuntamente oriundo del país caribeño, bajo el argumento de que integraría "una flota fantasma" que pretende evadir el embargo petrolero que el presidente Donald Trump fijó desde diciembre. Es el quinto buque que Estados Unidos le arrebata a Venezuela desde entonces. El operativo fue montado por los departamentos de Defensa y Seguridad Nacional, según informaron desde el Comando Sur estadounidense.
Desde agosto de 2025, el presidente Trump está en una escalada de tensión con el gobierno de Caracas, que relaciona con el Cártel de los Soles, una presunta organización criminal que enviaba drogas desde Venezuela hacia Estados Unidos y que era "responsable de la muerte de miles de estadounidenses al año", según el republicano. Con ese pretexto, Trump ordenó atacar 34 presuntas narcolanchas en el Caribe y el Pacífico oriental que supuestamente pertenecían al cártel y que buscaban llevar drogas a Estados Unidos. En diciembre, dió un paso más al decretar un embargo petrolero a Venezuela y al amenazar con iniciar acciones terrestres, hasta que en la madrugada del sábado 3 de enero bombardeó Caracas y secuestró al presidente Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores, quienes ahora están siendo juzgados en Nueva York.
La operación de este viernes se realizó antes del amanecer y contó con la participación de infantes de Marina que partieron en helicópteros desde el portaviones USS Gerald R. Ford, movilizado desde agosto frente a la costa de Venezuela. De acuerdo al comunicado final del comando estadounidense, esta acción correspondería a "un mensaje claro" de Washington de que "no existe refugio para los criminales".
En un posteo de X, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, aseguró que el buque fue identificado como un "sospechoso de transportar petróleo a embargo desde Venezuela". También lo definió como "miembro de una flota fantasma" que quiere "evadir a las fuerzas estadounidenses con cambios de bandera" o adoptando rutas clandestinas para la fuga de crudo.
Cómo sigue la avanzada estadounidense en el Caribe tras el secuestro de Maduro
La operación fue hecha en coordinación de la Fuerza de Tarea Conjunta Lanza del Sur, una iniciativa definida para "reforzar la seguridad marítima, frenar el tráfico ilícito y apoyar a las agencias civiles encargadas de la aplicación de la ley, especialmente en rutas del Caribe y América Latina", según estipularon en un comunicado.
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Después del secuestro de Nicolás Maduro, Estados Unidos aumentó su presencia naval y aérea en todo el sur del mar Caribe. El miércoles requisó otros dos petroleros ligados a Venezuela, uno de ellos con bandera rusa, al cual persiguieron durante tres semanas hasta el Atlántico norte, donde fue incautado, tal como confirmó el Pentágono.
La Guardia Costera estadounidense también interceptó al petrolero M/T Sophia, un buque sancionado que, según Washington, operaba ilícitamente en aguas internacionales, con lo que en total se incautaron cinco buques con crudo.
Respecto a la operación Lanza del Sur, las autoridades militares del Pentágono aseguraron que "no es temporal" y que seguirá llevándose adelante "mientras sea necesario para proteger el territorio estadounidense y restaurar la seguridad en el hemisferio occidental".
