Estados Unidos celebra este martes 3 de noviembre las elecciones de medio término en las que se renovará parte del Congreso. El resultado definirá con qué respaldo legislativo transcurrirán los últimos dos años de mandato del presidente Donald Trump y exhibirá cuánta aprobación tiene su actual gestión de los ciudadanos estadounidenses.
Por qué la elección es clave para Trump
Si bien el presidente estadounidense puede tomar decisiones por decreto, muchas medidas requieren la aprobación del Congreso. Con mayoría republicana en las dos cámaras, a Trump le resulta más fácil gobernar. Por eso, las elecciones son decisivas para el mandatario: se deben elegir los nuevos 435 escaños de la Cámara de Representantes. También se renuevan las 35 bancas del Senado, donde los mandatos son de seis años, y se suman las elecciones de gobernador en 36 estados, que tienen peso porque muchas decisiones se toman a nivel estatal.
Con los índices de aprobación en mínimos históricos -de acuerdo a RealClearPolitics solo el 38,2% de los votantes probables aprueba su gestión y el 60,2% la desaprueba- los republicanos llegan a la votación en desventaja y si los demócratas ganan una o ambas, tendrían más obstáculos para avanzar en política interior y exterior.
En caso de ganar, los demócratas pueden presidir las comisiones, citar a funcionarios y realizar audiencias. Según Fox News, la oposición prepara investigaciones sobre Trump, su gabinete y su familia.
El propio presidente advirtió a legisladores republicanos a comienzos de este año que los republicanos deben ganar los comicios porque, de lo contrario, “van a encontrar una razón” para someterlo a juicio político. "Si no ganamos las elecciones de mitad de término, simplemente encontrarán una razón para destituirme", sostuvo Trump, según informó Newsweek. El mandatario enfrentó dos juicios políticos en su primer mandato y el Senado lo absolvió en ambos.Para condenarlo haría falta el voto de dos tercios del Senado, algo que luce lejano.
MÁS INFO
¿Cómo está hoy el Congreso de Estados Unidos?
Los republicanos tienen la mayoría en ambas cámaras, aunque por un margen escaso.
- En Diputados hay 218 republicanos, 214 demócratas y un independiente que suele acompañar a los primeros, con dos escaños vacantes.
- En el Senado hay 53 republicanos y 45 demócratas, además de dos independientes que suelen votar con los demócratas.
- Si hay un empate 50 a 50, desempata el vicepresidente JD Vance.
Para quedarse con la Cámara, los demócratas necesitan ganar cuatro escaños y llegar a 218, mientras que en el Senado también necesitan cuatro bancas.
