Luego de sobrevivir a dos inyecciones letales por las que iba a ser ejecutada por la Justicia de Estados Unidos, Christa Pike fue dada de alta del hospital en el que se la internó y fue trasladada a una prisión de mujeres donde estuvo detenida más de 30 años.
"Ella agradece a los servicios de emergencia y a su equipo médico por la atención brindada en estas circunstancias excepcionales. Continúa recibiendo atención médica en la prisión y seguiremos de cerca su recuperación", indica un comunicado escrito por sus abogados, recogido por la agencia AP.
Pike estaba internada en un hospital desde el 30 de septiembre pasado, cuando sobrevivió a dos dosis de pentobarbital, uno de los fármacos letales que se aplica a quienes deben cumplir con la pena de muerte en el estado de Tennesse.
La mujer de 50 años, que fue sentenciada a muerte por matar a golpes y puñaladas a su compañera de clase Colleen Slemmer en 1995, estuvo conectada a un respirador durante varias jornadas, contrajo neumonía y padeció un coágulo sanguíneo en uno de sus brazos. También una importante inflamación en las manos y algunas dificultades para tragar.
Sin embargo despertó, comenzó a hablar y luego a caminar con ayuda, hasta ser dada de alta. Según sus abogados, ya se encuentra de regreso al Centro de Rehabilitación Debra K, Johnson, el penal de mujeres donde estuvo recluida durante 30 años.
Cómo fue el caso
Pike llevaba casi tres décadas en el corredor de la muerte hasta que la Corte Suprema de Estados Unidos levantó una suspensión dictada temporalmente por un tribunal federal de apelaciones y se habilitó la sentencia que pesaba sobre ella desde 1996..
Según informó el Departamento Correccional, las autoridades siguieron el procedimiento establecido por la legislación de Tennessee y administraron las dos dosis previstas de pentobarbital. Pero la mujer no murió y permaneció con vida durante el procedimiento, en un episodio que abrió interrogantes sobre el protocolo que deben seguir las autoridades en un caso así.
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De acuerdo con los reportes de periodistas que presenciaron el procedimiento, los testigos escucharon la respiración de Pike durante casi una hora antes de que los obligaran a retirarse del lugar.
Tras lo sucedido, el gobernador de Tennessee, Bill Lee, anunció la suspensión temporal de las ejecuciones programadas para 2026 y dispuso una investigación sobre el procedimiento utilizado en el caso de Pike.
