Advierten que Gaza "es el lugar más peligroso" para periodistas y trabajadores humanitarios

Aseguran que más de 230 periodistas fueron asesinados desde el inicio de la guerra israelí. Apuntan contra el aislamiento mediático en Gaza y cómo afectó la labor de los trabajadores. 

26 de enero, 2026 | 21.17

El director de la agencia de las Naciones Unidas para los refugiados palestinos, Philippe Lazzarini, advirtió que Gaza "es el lugar más peligroso del mundo para ejercer como periodista y trabajador humanitario" y detalló que más de 230 periodistas fueron asesinados desde el inicio de la guerra israelí, describiendo a los reporteros palestinos como los "ojos y oídos" para documentar las atrocidades que ocurren. 

"Han trabajado heroicamente y contra viento y marea", aseguró Lazzarini sobre los periodistas que cubren el conflicto. A través de una publicación de X (antes Twitter), agregó que dichos reporteros "pagaron un alto precio". En tanto, el Comisionado General de UNRWA exigió el fin de la prohibición israelí de acceso a la prensa internacional independiente al enclave. 

El desesperado pedido se produjo después de que Israel, a principios de enero, rechazara una petición de la Asociación de Prensa Extranjera (FPA), organización que representa a los medios de comunicación internacionales en territorio israelí y los palestinos. El Tribunal Supremo dictaminó que la prohibición debía mantenerse por "razones de seguridad", a pesar del alto el fuego.

Desde octubre de 2023, las autoridades israelíes impidieron la entrada de trabajadores de prensa extranjeros al territorio devastado, admitiendo sólo a un puñado de ellos en visitas estrictamente controladas junto a sus tropas. Lazzarini afirmó que el acceso de los periodistas es "fundamental para la libertad de prensa" y que la prohibición duró "demasiado tiempo". Según Reporteros Sin Fronteras, las fuerzas israelíes asesinaron al menos a 29 periodistas palestinos en Gaza en un año, hasta diciembre de 2025.

En un contexto donde las restricciones impuestas por Israel dejaron a las familias desplazadas indefensas ante las inundaciones y bajas temperaturas del invierno, casi todos los residentes de Gaza se encuentran actualmente desplazados, con 1,5 millones de personas —tres cuartas partes de la población— viviendo en carpas o estructuras temporales. La mayoría de los campamentos están expuestos cuando se registran tormentas: solo el mes pasado, más de 30.000 carpas fueron destruidas o gravemente dañadas, dejando a cerca de un cuarto de millón de personas sin refugio. 

Conflicto en Medio Oriente: trabajadores humanitarios en riesgo

Lazzarini también advirtió que el aislamiento mediático en Gaza afectó a los trabajadores humanitarios, ya que el enclave se convirtió en el lugar más peligroso para ellos. “La prohibición alimenta campañas de desinformación y narrativas polarizadas”, sostuvo. Además, dijo que “su objetivo es cuestionar datos de primera mano y testimonios presenciales, incluyendo el testimonio de organizaciones humanitarias internacionales”.

Según el último informe de UNRWA, 382 colegas vinculados a sus operaciones humanitarias, incluyendo 309 miembros del personal, murieron en Gaza desde el inicio de la guerra.

En 2024, el parlamento israelí aprobó una ley que prohíbe a la organización operar en Israel y los territorios palestinos ocupados. Esta medida podría tener graves consecuencias para millones de refugiados palestinos que dependen de los servicios de UNRWA. El martes pasado, las fuerzas israelíes demolieron la sede de la agencia en Jerusalén Oriental ocupada.

El director de la agencia de las Naciones Unidas para los refugiados palestinos advirtió sobre las consecuencias de la demolición al afirmar que “lo que le ocurra hoy a UNRWA, le ocurrirá mañana a cualquier otra organización internacional o misión diplomática, ya sea en el Territorio Palestino Ocupado o en cualquier parte del mundo”.

Por otra parte, Israel también anunció en diciembre del año pasado la prohibición de 37 ONG humanitarias que operan en Palestina por incumplimiento de los requisitos de registro. Presionada por Israel, Médicos Sin Fronteras (MSF) acordó proporcionar a Israel una lista completa de su personal palestino e internacional en un intento por reanudar sus operaciones en Gaza y Cisjordania ocupada. Esta decisión generó preocupación por la seguridad de los trabajadores palestinos de la organización.