Fuertes lluvias e inundaciones en la provincia de Shaanxi, al noroeste de China, provocaron el derrumbe de carreteras y han dañado puentes e infraestructuras eléctricas y de comunicaciones, lo que obligó a evacuar a más de 25.000 personas en las últimas 24 horas, informó el jueves CCTV.
La cadena pública mostró imágenes de carreteras erosionadas por las aguas de las inundaciones y de equipos de rescate ayudando a transportar a pie suministros de emergencia, como agua y arroz, en el condado de Zhen'an, en la ciudad de Shangluo, provincia de Shaanxi.
Se prevé que continúen las fuertes lluvias en la zona, según la CCTV. Más de 140.000 personas han sido evacuadas en Shaanxi desde el 30 de julio, según la CCTV, que cita a las autoridades locales.
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Esto ocurre mientras China se prepara para el tifón Dolphin, que se espera que toque tierra a lo largo de la costa oriental del país, desde Shanghái hasta Fujian, entre el 9 y el 10 de agosto. Se prevé que traiga consigo fuertes lluvias y vientos intensos.
Tras tocar tierra, el tifón podría interactuar posteriormente con masas de aire frío, lo que provocaría lluvias aún más intensas en el norte de China que en la costa este, según las autoridades.
Gran parte del país, incluidas las provincias de Heilongjiang, Jilin, Shaanxi, Hunan, Guizhou, Yunnan, Guangxi y Hainan, sufrirá lluvias intensas o torrenciales, según las autoridades, que han advertido a la población de que se mantenga alerta ante el riesgo de deslizamientos de tierra, inundaciones y otros desastres.
Las altas temperaturas serán generalizadas, y en las regiones central y oriental se registrarán temperaturas superiores a los 38 grados centígrados. En la cuenca de Turpan, en el noroeste de Xinjiang, se esperan máximas superiores a los 42 grados centígrados.
Con información de Reuters
