"Dejamos de recaudar 1.800 millones de dólares anuales": Quintela apuntó contra Milei por el impacto del RIGI

El mandatario sostuvo que el esquema de incentivos promovido por la Nación redujo la recaudación provincial y cuestionó el modelo extractivo vigente.

26 de junio, 2026 | 12.12

El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, volvió a marcar diferencias con la política económica del presidente Javier Milei y cuestionó el impacto del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), al sostener que el esquema redujo los ingresos de las provincias sin generar nuevas inversiones productivas.

Durante una entrevista con Futurock, el mandatario riojano sostuvo que el RIGI no produjo los resultados esperados en materia de inversiones y aseguró que las provincias resultaron perjudicadas desde el punto de vista fiscal: "Las nuevas inversiones son promesas, no vinieron. Simplemente las que estaban avanzando cambiaron de un régimen a otro, por lo que dejamos de recaudar 1.800 millones de dólares anuales".

En ese sentido, Quintela reclamó una mayor participación de las provincias en el aprovechamiento de los recursos naturales y cuestionó el modelo de explotación minera impulsado por el Gobierno nacional.

"Vienen por nuestra riqueza, pero lo que nosotros queremos es que se asocien a la provincia", expresó, al considerar que los proyectos extractivos deben generar un mayor impacto económico en los territorios donde se desarrollan.

Las declaraciones del gobernador se producen en un contexto de debate sobre la implementación del RIGI, un régimen promovido por la administración de Javier Milei para incentivar grandes inversiones mediante beneficios fiscales y cambiarios, al que adhirieron varias provincias con el objetivo de atraer nuevos proyectos productivos.

Un "saqueo monumental"

No es la primera vez que Quintela se pronuncia contra el RIGI. Durante una entrevista con Radio del Plata, el mandatario provincial consideró que la agenda política nacional quedó absorbida por las denuncias y cuestionamientos vinculados a Manuel Adorni. Sin embargo, remarcó que existen decisiones económicas que pueden afectar durante años a la Argentina y que, según su visión, no reciben la misma atención mediática ni política.

“Acá lo grave está en los 2.460 millones de dólares que evitan pagar las empresas de pasarse de un sistema impositivo a otro sistema impositivo”, analizó al referirse a “los hechos de corrupción que se manifestaron en este gobierno”.

El dirigente peronista cuestionó los beneficios que el régimen otorga a las grandes empresas que decidan invertir en la Argentina. Según explicó, esas ventajas incluyen condiciones especiales que, a su juicio, terminan favoreciendo a "grandes grupos económicos por encima de los intereses de las provincias y del Estado nacional".

Además, sostuvo que muchas jurisdicciones atraviesan dificultades para sostener obras, servicios e inversiones mientras la administración nacional promueve medidas destinadas a atraer capitales externos. Por ese motivo, reclamó una discusión más profunda sobre el alcance del programa impulsado por el oficialismo y sobre sus posibles consecuencias a futuro.