El mundo de los medios de comunicación está de luto. Jim Ruddle, una de las figuras históricas del periodismo televisivo de Chicago, murió el jueves a los 94 años. A lo largo de varias décadas trabajó como conductor, cronista y periodista de investigación en importantes medios estadounidenses, pero en 1986 dejó la televisión para dedicarse a su otra gran pasión: la navegación.
Ruddle nació y creció en Tulsa, Oklahoma, donde tuvo sus primeros contactos con la radio y la televisión. Mientras estudiaba en Tulsa Central High School comenzó a acercarse al mundo de la comunicación bajo la influencia de su profesora Isabelle Ronan, quien también había sido mentora de la reconocida voz radial Paul Harvey.
Su primera aparición televisiva se produjo en 1949, cuando participó de un programa de comedia musical de la Universidad de Tulsa que fue transmitido por KOTV. Un año después comenzó a trabajar en la radio como relator de partidos de béisbol.
Luego de pasar por distintas emisoras y cumplir tres años en la Guardia Costera de Estados Unidos como operador de radio, Ruddle regresó al ámbito de la comunicación y se incorporó a KOTV. Allí comenzó a desarrollar una extensa carrera televisiva.
De las noticias a la navegación
En 1986, Ruddle decidió abandonar definitivamente el periodismo televisivo. Compró un velero de 35 pies llamado Zarzuela y comenzó una nueva etapa recorriendo las aguas de los Grandes Lagos, el río Mississippi y el océano Atlántico. Con el tiempo se instaló nuevamente en tierra firme, en Rye, Nueva York, aunque mantuvo su vínculo con la escritura. A los 82 años publicó la novela My Name Is Luke, ambientada en Massachusetts en 1858 y centrada en un adolescente atrapado en una goleta secuestrada.
