A poco de terminar Gran Hermano Generación Dorada, una de las figuras más reconocidas de la pantalla de Telefe salió con todo a cuestionar públicamente el formato del reality más visto del canal, apenas 24 horas después de la consagración de la ganadora.
Marley no perdonó el cambio de formato
Se trata de Marley, quien analizó sin filtro el rumbo que tomó la edición argentina durante su paso por LAM (América TV). "Que no sepan si los quieren o no los quieren. Creo que el experimento social de Gran Hermano es lo que lo hizo exitoso en todo el mundo. En Estados Unidos van por la temporada 50, lo hacen todos los años y siempre anda perfecto porque está eso, el no saber qué está pasando afuera con vos y eso es lo que acá faltó", disparó el conductor.
El punto central de su crítica
El reclamo de Marley apunta directamente a las repetidas entradas y salidas de los participantes de la casa, un recurso que la edición local utilizó de manera constante durante todo el ciclo. Para el conductor, esa dinámica rompió con la esencia original del formato, algo que la versión estadounidense mantiene intacta desde hace medio siglo. "No pueden entrar y salir 20 veces. A mí me gusta mucho el formato Gran Hermano, pero cuando ellos no saben lo que está pasando", sostuvo, aclarando que su cuestionamiento no es hacia el programa en sí, sino hacia la manera en que se manejó esta edición en particular.
Consultado sobre Sol Abraham, la flamante ganadora, Marley reconoció que no la conoce personalmente y que fue justamente la dinámica del formato lo que lo alejó del seguimiento del ciclo. "Vi que dijeron que entró y salió y a mí esas cosas... por eso no lo miraba más. Gran Hermano es el encierro y no se tienen que comunicar todos los días con el piso para no saber lo que está pasando en el estudio, tiene que haber silencio, como era antes", explicó, marcando una clara nostalgia por la lógica original del ciclo.
Un condimento extra: la interna con Del Moro
Las declaraciones de Marley llegan además en medio de una enemistad pública y de larga data con Santiago del Moro, conductor del programa, lo que le suma un condimento extra a la crítica. Antes de la final, el conductor ya había dejado en claro que su favorita en esta edición era Charlotte Caniggia, con quien lo une una amistad personal.
Marley no fue la única voz crítica sobre esta edición. Laura Ubfal venía cuestionando el reality desde hacía semanas y llegó a desconfiar del resultado final, mientras que Ceferino Reato también expresó su descontento con el formato, apuntando puntualmente a la desconfianza que predominó entre los participantes durante todo el ciclo. La suma de estas voces dejó planteado un debate abierto sobre el futuro del formato en la televisión argentina.
