El mundo de la farándula no da tregua y los romances menos pensados vuelven a encenderse en las madrugadas porteñas. Esta vez, los protagonistas son Sabrina Rojas y José "Pepe" Chatruc, expareja que se separó a principios de agosto y que ahora volvió a coincidir en una noche a puro coqueteo que terminó con una declaración en vivo capaz de ilusionar a más de uno.
Un encuentro que no pasó desapercibido
Todo salió a la luz cuando el ex futbolista blanqueó en un móvil con el programa SQP que había coincidido con la conductora, primero en una cena y más tarde en el exclusivo boliche Tequila. Lejos de esquivar el bulto, el deportista detalló cómo se dio el encuentro entre tragos y música. "Coincidimos, comimos, nos quedamos tomando algo y después estuvimos bailando juntos", comentó, y agregó que se separaron con un abrazo y "buena onda", ya que aseguró que no hubo peleas de por medio tras la ruptura.
La versión de Sabrina
Lejos de hacerse la desentendida, la propia Sabrina Rojas agarró el guante en Pasó en América y dio su versión de los hechos, aunque con un toque de misterio. "Coincidimos en un restaurante, él se vino a mi mesa, nos quedamos charlando un rato largo y después fuimos a Tequila, bailamos, tomamos algo y en un momento dije me voy, chau Pepín, me voy a otro lado", contó, marcando que fue ella quien decidió cortar la velada por su cuenta.
La bomba que encendió el estudio
El momento cúspide de la tarde televisiva llegó cuando el panel la arrinconó con una fecha clave en el horizonte: el cumpleaños del ex jugador en noviembre. Entre chistes sobre los míticos festejos de Chatruc, donde tocan bandas en vivo, la modelo dejó la puerta abierta de par en par y tiró la frase que ilusionó al protagonista. "Todavía me gusta un poquito", soltó sin anestesia ante la sorpresa de todos en el estudio.
¿Reconciliación a la vista?
Lejos de achicarse ante la repercusión de sus propias palabras, Rojas redobló la apuesta con su habitual frescura y dejó picando lo que podría ser el reencuentro del año si los planetas se alinean. "Si estamos al pedo los dos, hacemos lo que hay que hacer y nos fuimos", disparó. Finalmente, intentó aclarar que sus declaraciones habían sido en chiste, aunque desde la mesa del panel le retrucaron que en realidad no lo eran, dejando instalada la sospecha de que la posibilidad de reconciliación está más latente de lo que ella misma quiere admitir.
