Mario Pergolini volvió a demostrar que en su programa nada es lo que parece. El conductor de Otro día perdido sorprendió a la audiencia de El Trece con una apertura que, durante unos segundos, hizo creer que lo habían desplazado de su propio ciclo. Detrás de la maniobra había un nombre propio, ligado a un temor que el mismo Mario había confesado al aire.
Un comienzo desconcertante
El programa empezó en su horario habitual y con la dinámica de siempre. Pero cuando llegó el momento de anunciar al conductor, Agustín “Rada” Aristarán dijo un nombre que nadie esperaba: Nicolás Repetto. El ex Sábado Bus entró al estudio de traje, con el mismo estilo que Pergolini usa cada noche, y por un instante pareció que el ciclo había cambiado de dueño.
La confusión duró poco. La cámara mostró a Mario dormido en su camarín mientras una productora lo despertaba. Todo había sido un sueño, y el conductor salió a hacer su trabajo como cualquier otra noche.
El origen de la broma
El sketch no fue casual, tiempo atrás, el ex CQC había hablado en su propio programa sobre quién podría reemplazarlo si algún día dejaba la conducción, y su respuesta fue tajante: “Estoy seguro que me voy yo y lo agarra Nicolás Repetto”.
Esas palabras circularon con fuerza y tuvieron repercusiones negativas. En lugar de esquivar la polémica, Pergolini decidió convertirla en material para el show, con la complicidad del propio aludido.
La pesadilla que confesó al aire
Para entender el guiño completo hay que volver a otra parte de aquella declaración, en ella, Mario reveló que el tema le quitaba el sueño, literalmente. “A veces sueño, estoy con miedo y me despierto. ¡Ah! ¿Qué pasó? Pensé que el otro día Otro día perdido lo conducía Nicolás Repetto”, contó.
Después sumó el diálogo con su esposa, que terminó de completar la escena: “Y mi mujer me dice: ‘Pero si a vos no te importa el programa’... ¡Pero no quiero que lo haga Repetto!”. Con ese antecedente, la apertura del programa fue la puesta en escena exacta de aquella pesadilla.
Repetto, invitado de lujo
La jugada tuvo un cierre redondo, Nicolás Repetto no solo participó del sketch, sino que también fue el entrevistado de la noche. Así, lo que había empezado como una declaración polémica terminó en un encuentro distendido entre dos figuras históricas de la televisión argentina. Fue además una nueva muestra del estilo de Pergolini para reírse de sí mismo y de las controversias que lo rodean.
