Mirtha Legrand ya se encuentra en su casa, rodeada de afectos y enfocada en recuperarse tras una internación que la obligó a tomar distancia de su rutina durante casi tres semanas. Lejos de minimizar lo ocurrido, la conductora reconoció en una charla íntima que el último tramo fue mucho más difícil de lo que suele admitir en público.
Una charla entre amigos
El encargado de dar a conocer cómo vivió la diva esos días fue Carlos Rottemberg. El empresario teatral, que mantiene un vínculo cercano con ella desde hace años, se comunicó con Mirtha durante su convalecencia y luego compartió algunos detalles de esa conversación.
Según su relato, la conductora se mostró más vulnerable que de costumbre. Acostumbrada a enfrentar las adversidades con una postura firme, esta vez no escondió el desgaste que le dejó el paso por el centro de salud.
Bronquitis y una segunda internación
El cuadro comenzó con un primer ingreso por bronquitis. Sin embargo, pocos días después, el 18 de septiembre, Mirtha tuvo que volver al Sanatorio Mater Dei, esta vez por una neumopatía que la mantuvo internada durante 18 días.
En ese período recibió tratamiento con antibióticos y asistencia kinesiológica, con el objetivo de avanzar en la recuperación de su función respiratoria. Fue un proceso extenso que, a juzgar por sus propias palabras, la afectó más de lo previsto.
“Esta vez la pasé mal”
La frase que resumió todo llegó en medio del diálogo con Rottemberg. “Esta vez la pasé mal”, le confesó Mirtha, en alusión a las semanas que pasó en el sanatorio. Una declaración breve, pero contundente, que dejó en claro que esta internación no fue una más.
Viniendo de una figura que suele mostrarse entera incluso en los momentos más complejos, la admisión tomó otra dimensión y reflejó lo exigente que resultó la recuperación.
El humor como remedio
Aun así, la conversación no quedó atrapada en la preocupación. Fiel al tono que caracteriza su relación, Rottemberg recurrió a una de las bromas que suelen compartir para arrancarle una sonrisa: “Tenemos que pensar qué país le vamos a dejar a Mirtha Legrand”.
De acuerdo con lo que contó el empresario, esa ocurrencia siempre le provoca carcajadas a la conductora, y esta vez tampoco falló. Entre la sinceridad de una confesión poco habitual y la complicidad de una amistad de larga data, el intercambio dejó ver una faceta más íntima de la diva, que hoy transita su recuperación lejos de los flashes y cerca de los suyos.
