A horas de confirmarse la muerte de Oscar "El Negro" González Oro, uno de sus amigos más cercanos en los medios decidió hablar públicamente sobre el calvario que atravesó el conductor en su última etapa de vida. Daniel Hadad, quien tuvo un rol clave en el despegue de su carrera, se mostró profundamente conmovido al recordarlo.
El testimonio de Hadad
En diálogo con Luis Novaresio, el empresario de medios confirmó que la salud de González Oro se había deteriorado severamente en el último tiempo. "Oscar estaba sufriendo. Padecía una enfermedad desde hace mucho tiempo. En nuestros últimos diálogos por teléfono me era difícil escucharlo, era una sombra del gran Oscar que fue", relató, sin precisar de qué diagnóstico se trataba puntualmente.
La larga enfermedad que pasó El Negro González Oro
Hadad fue más allá y puso fecha al inicio de ese declive: "Desde enero hasta hoy fue una larga agonía". Según contó, el último encuentro personal entre ambos fue justamente en ese mes, y ya en ese momento notó signos preocupantes. "Fue en enero. Había bajado mucho de peso, ya le costaba caminar y desde entonces hasta hoy fue una larga agonía. En el último tiempo no quería que lo viéramos cómo estaba y solo hablábamos por teléfono", detalló.
Más allá de su faceta pública, Hadad quiso destacar quién era González Oro puertas adentro. Lo describió como "un tipo querible, un caballero e incondicional", y lo recordó como una persona divertida, histriónica y siempre presente para sus amigos.
Un pionero de la radio, según su amigo
En el plano profesional, el empresario no escatimó elogios: lo calificó como una "bestia radial" y un pionero que marcó un antes y un después en el medio, además de asegurar que será un profesional muy difícil de olvidar dentro de la industria.
Señales que ya habían generado preocupación
El testimonio de Hadad se suma a otras alertas que habían circulado meses atrás. En enero, González Oro había compartido mensajes en redes que generaron inquietud entre colegas y seguidores, al punto de que Baby Etchecopar había salido públicamente a pedir que se lo escuchara, convencido de que "algo le pasaba". Aquellas señales, vistas hoy, terminan de confirmar el largo proceso de deterioro que describió Hadad en esta entrevista.
