El clima de trabajo en TN sumó un capítulo insospechado tras el fuerte chispazo que se produjo al aire entre dos de sus figuras. Las picantes expresiones de Ricardo Canaletti sobre la actualidad de River Plate encendieron la mecha y provocaron la inmediata reacción de su compañero, Matías Bertolotti, dejando a la vista una tirantez que hasta ese instante resultaba completamente desconocida para la audiencia del canal.
El descargo de Bertolotti tras el cruce
Ante el revuelo ocasionado en las redes sociales, Bertolotti hizo su descargo en Intrusos. "Estoy tranquilo. Hoy vivimos un poco en el mundo de las redes, a veces uno no se da cuenta de lo que dice y todo explota, pero en realidad fue un intercambio y ya está, no pasa nada. Quedó todo ahí", expresó en comunicación con el cronista Alejandro Guatti, restándole dramatismo a un episodio que, según su lectura, terminó magnificado por la viralización.
El meteorólogo detalló cómo quedó el vínculo entre ambos luego del cruce en el aire y aclaró la falta de diálogo posterior. "No creo que sea necesario. Me sentí tocado porque me encanta la jerga del fútbol, soy fanático de River mal, y soy el primero en cargar y en recibir las cargadas, pero me parece que hay límites", argumentó.
Consultado sobre las posibles interpretaciones de su postura, prefirió desestimar las versiones sobre un enfrentamiento personal con el periodista especializado en policiales. "Me pareció que se cruzó una barrera, entonces salté a decir eso. Pero no fue una amenaza ni nada por el estilo", sentenció.
Bertolotti intentó bajar la intensidad de la pelea
Con la intención de dar por terminada la polémica y evitar malos entendidos, remarcó la intención detrás de su fuerte descargo. "Nadie amenazó a nadie, fue una crítica de 'guarda porque esto puede generar violencia, tengamos cuidado'", explicó para dejar en claro que su reacción buscaba concientizar a la audiencia.
Finalmente, el comunicador reflexionó sobre la vía correcta para canalizar un disgusto de ese tipo. "Es cierto que esto debía dirimirse dentro de la misma casa, lo acepto", reconoció con cierto pesar sobre su accionar y concluyó: "Soy calentón. Mala mía", asumiendo la responsabilidad por la enorme repercusión generada tras sus dichos.
