Barby Franco volvió a sorprender con una confesión íntima sobre los comienzos de su historia de amor con Fernando Burlando. En una charla distendida con Celeste Muriega y Christian Sancho, la modelo admitió que, cuando conoció al abogado, le ocultó un dato clave y lo sostuvo durante mucho más tiempo del que cualquiera hubiera imaginado.
Lejos de mostrarse arrepentida, Barby repasó la anécdota entre risas. Según su relato, el engaño fue una estrategia pensada para no quedar fuera de carrera frente a un hombre que le llevaba más de dos décadas.
Una mentira con estrategia
El secreto tenía que ver con su edad. “Yo real tenía veintiuno, le dije que tenía veintisiete porque claro, el tipo nunca me va a dar bola”, explicó la panelista.
Burlando rondaba entonces los 44 o 45 años y su hija mayor, Delfina, tenía una edad similar a la de Barby. “No me iba a dar bola, pero ni en pedo. Tenía que ser sí o sí un poquito más grande que la hija”, reconoció.
Dos años sin sospechas
La mentira funcionó mejor de lo esperado. Barby la sostuvo cerca de dos años, ayudada por un detalle práctico: los viajes de la pareja se gestionaban a través de una agencia, por lo que Burlando nunca vio su documento. “Yo un miedo de que vea el número de documento”, admitió.
El problema apareció cuando, según el calendario inventado, se acercaba su cumpleaños número treinta. El abogado se lo mencionó con naturalidad y ella siguió el juego sin pestañear.
La torta que lo cambió todo
Lo que Barby no tuvo en cuenta fue a su propia madre, el día del festejo, la mujer apareció con una torta y, sin saber nada del engaño, le colocó una velita con el número veintitrés. “Burlando me mira a mí, yo la miro a mi mamá, él me dice: ¿Cumplís veintitrés? Digo: Sí, cumplo veintitrés, nada, decepcionado, total”, relató la modelo.
Después del escándalo
La revelación no pasó sin consecuencias, Barby contó que el abogado quedó molesto y que la pareja atravesó una o dos semanas de discusiones. “Mi mamá me cagó toda”, resumió con humor.
Con el tiempo, la verdad se asentó y la relación siguió adelante. Hoy, con la diferencia ya blanqueada, la modelo lo toma con naturalidad: “Yo con Burlando me llevo veinticinco”.
