Chiche Gelblung murió este miércoles en el Sanatorio Los Arcos, en Palermo, luego de haber sido internado por un cuadro respiratorio. El histórico periodista tenía 82 años y dejó una extensa trayectoria en medios gráficos, televisión, radio y plataformas digitales. Su historia personal estuvo marcada por una infancia particular y una temprana independencia.
Chiche Gelblung: una infancia marcada por la política
Nacido en Buenos Aires en 1944, Chiche Gelblung creció en Villa Devoto dentro de una familia judía de clase media atravesada por el activismo político. Su abuelo paterno había sido tesorero del Partido Comunista, mientras que sus padres militaban de manera clandestina por temor a posibles persecuciones.
El apodo que lo acompañó durante toda su vida surgió, según contó el propio periodista, de una particularidad familiar. “Era un bebé tan lindo que me consideraban el chiche de la familia”, explicó en una oportunidad.
El clima dentro de su hogar fue complejo y terminó provocando una decisión drástica durante su adolescencia. A los 14 años abandonó su casa. “Era insoportable. Sentí que debía irme o iba a enloquecer”, recordó años después.
Las fotos de Chiche Gelblung cuando era joven
La juventud de Chiche Gelblung estuvo muy lejos de un recorrido convencional. Después de dejar su hogar, encontró refugio en un depósito de huevos y comenzó a ganarse la vida mediante distintos trabajos informales y la venta ambulante. No llegó a terminar sus estudios secundarios.
Durante esos años también atravesó experiencias que aceleraron su llegada al mundo adulto. La pérdida de dos amigos de la infancia en episodios violentos fue, según sus propios relatos, un momento que marcó el final de su niñez.
Su capacidad para desenvolverse de manera independiente también lo llevó a conocer otros países desde muy temprano. Mientras vendía ejemplares de la Enciclopedia Británica, obtuvo como premio un viaje a Europa. “A los 16 ya conocía Londres, París, Roma, Ámsterdam y Lisboa”, destacaba al recordar aquella etapa.
El comienzo de Chiche Gelblung en el periodismo
La escritura apareció tempranamente en su vida y se convirtió en el camino profesional que terminaría definiendo su carrera. En sus primeros años utilizó el seudónimo Mariano Ovejero para firmar algunas notas sensibles, tanto en medios gráficos como en coberturas internacionales, entre ellas las relacionadas con la Guerra de los Seis Días.
Antes de consolidarse en el periodismo también tuvo un breve acercamiento al tango y llegó a presentarse en La Botica del Ángel. Sin embargo, finalmente eligió concentrarse en los medios.
Su carrera gráfica tuvo uno de sus puntos más importantes al frente de la revista Gente, entre 1975 y 1981, y posteriormente con La Semana durante la década de 1980. Desde esos espacios impulsó investigaciones sociales y una forma de hacer periodismo caracterizada por la audacia y la experimentación.
La trayectoria de Chiche Gelblung en televisión y radio
Durante los años '90, Chiche Gelblung se convirtió en una figura reconocida de la televisión argentina. Su programa Memoria, emitido por Canal 9, se destacó por investigaciones polémicas y por combinar recursos propios de la crónica, el análisis y la ficción.
Su actividad también se extendió a la radio, donde trabajó en emisoras como La Red, Continental, Radio 10, Radio Rivadavia y La 100. Más adelante participó en la creación de proyectos digitales como Minuto Uno, Infoveloz y Rating Cero.
El recuerdo de Chiche Gelblung sobre su padre
Uno de los testimonios más personales del periodista surgió durante una entrevista con Luis Novaresio. Allí habló sobre la relación con su padre y recordó con emoción la dificultad que había existido para expresar los sentimientos dentro de su familia. “Mi viejo murió a los 86 años y creo que seis meses antes de morir fue la primera vez que me pudo decir ‘te quiero’. Nunca me lo había podido decir”, relató.
Ante la pregunta de qué le diría si pudiera volver a verlo, Gelblung respondió entre lágrimas: “Le diría que lo extraño, lo extraño mucho”. La muerte del periodista pone fin a una trayectoria de más de cinco décadas en los medios, pero también deja el recuerdo de una vida atravesada por la independencia, la búsqueda permanente y una manera singular de entender el periodismo argentino.
