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Así es la casa de Jerónimo, el hijo de Julián Weich: las fotos

Alejado del ritmo de las grandes ciudades, Jerónimo Weich encontró en las sierras de Córdoba el lugar para desarrollar un estilo de vida ligado a la naturaleza

03 de septiembre, 2026 | 12.31
Jerónimo Weich

Jerónimo Weich, hijo de Julián Weich, dejó atrás la vida urbana para instalarse en las sierras de Córdoba junto a su pareja, Ailuz Celeste. Allí construyó una vivienda de bioconstrucción que refleja su compromiso con el ambiente, con materiales naturales, energía solar y distintas técnicas pensadas para aprovechar los recursos del entorno.

Dónde vive Jerónimo Weich y cómo es su casa

Jerónimo “Momo” Weich eligió Los Hornillos, en el Valle de Traslasierra, como lugar para desarrollar un proyecto de vida alejado del ritmo de las grandes ciudades. En ese entorno natural construyó su hogar junto a Ailuz Celeste, con una propuesta basada en la autosuficiencia, el contacto con el paisaje y el cuidado ambiental.

La vivienda tiene 56 metros cuadrados distribuidos en dos plantas y fue levantada durante tres años y medio. Los espacios interiores combinan madera, barro y otros materiales naturales, mientras que los tonos tierra de las paredes refuerzan la conexión visual con el entorno.

Uno de los elementos más llamativos son los grandes ventanales de doble vidrio, que permiten el ingreso de luz natural y ofrecen vistas hacia el espacio verde y las montañas. Las aberturas de aluminio con terminación símil madera, además, contribuyen al aislamiento térmico y acústico de los ambientes.

La bioconstrucción de la casa de Jerónimo Weich

El proyecto fue desarrollado bajo criterios de bioconstrucción y diseño bioclimático. Entre las técnicas utilizadas se encuentra la quincha, un sistema tradicional que permite construir paredes con materiales naturales y mejorar las condiciones térmicas de la vivienda.

“La técnica constructiva es quincha. Las paredes están rellenas de paja aliviada principalmente, ensanchadas de 30 centímetros, con aislación en las paredes y en el techo”, explicó Jerónimo Weich en un video publicado por el canal de YouTube Living in Paz.

La orientación de la vivienda también fue pensada estratégicamente. “La casa está diseñada con bioclimatismo. Está orientada al norte para poder aprovechar el sol más que nada en invierno”, señaló el joven.

Otro recurso utilizado en la construcción fue el reciclaje de botellas de vidrio. “Lo que hicimos fue reciclar botellas de vidrio y colocarlas abajo de lo que sería el contrapiso para generar una cámara de aire aislante que evite que suba el frío desde abajo”, detalló.

Cómo son los ambientes de la vivienda

En el interior, la casa cuenta con pisos de madera y ambientes amplios, acompañados por muebles reciclados. Las paredes incluyen claraboyas realizadas con vidrios irregulares, un detalle que permite aprovechar la iluminación natural y aporta color y textura a los espacios.

La planta superior alberga el dormitorio, que tiene un amplio ventanal orientado hacia el paisaje serrano. Desde allí se pueden contemplar las montañas y aprovechar al máximo la luz durante el día.

La vivienda también posee un techo vivo cubierto de vegetación. Además de integrarse visualmente con el entorno, esta solución contribuye a regular la temperatura interior, disminuir el efecto de la radiación solar y mejorar el aislamiento acústico.

La vivienda fue construida con técnicas de bioconstrucción, como la quincha, y materiales naturales que favorecen el aislamiento térmico de los ambientes.

Energía solar y recursos sustentables

El hogar de Julián Weich y su hijo también incorpora distintas alternativas para reducir el consumo de energía convencional. La casa cuenta con paneles fotovoltaicos y un termotanque solar destinado a aprovechar la radiación del sol para calentar el agua.

Entre los sistemas instalados también se encuentra una estufa de alto rendimiento y doble combustión, que permite aprovechar mejor la leña obtenida en el propio terreno mediante la reutilización de los gases producidos durante la combustión.

La filosofía detrás del proyecto va incluso más allá de la sustentabilidad. “El paradigma que habito no es la sustentabilidad, sino la regeneración, que es un paso más porque ya no alcanza con solamente ser sustentable. Necesitamos colaborar con la naturaleza para agilizar los procesos y eso es a lo que me dedico hoy en día”, sostuvo Jerónimo Weich en una entrevista con La Nación en julio de 2025.

Así, la casa de Jerónimo Weich en Córdoba se convirtió en una expresión concreta de su forma de entender la relación con el ambiente: una construcción artesanal, eficiente y pensada para convivir con el paisaje de Traslasierra.

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