La salud del Papa León XIV volvió a ocupar el centro de la escena mundial y, en la Argentina, el médico y periodista Nelson Castro puso el foco en un aspecto que abrió debate: los antecedentes familiares del Pontífice. Junto a Ignacio Ortelli, analizó el historial de la familia Prevost y planteó que “la genética juega un rol”.
La operación del Papa
León XIV, de 71 años, fue operado el martes 13 de octubre en el Policlínico Gemelli de Roma. Según informó el Vaticano, los médicos le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho mediante cirugía videoasistida y se confirmó un adenocarcinoma pulmonar. El comunicado oficial indicó que la intervención fue un éxito y que no hubo complicaciones, y que el tumor fue detectado durante estudios de rutina.
El dato que puso Castro en debate
En su análisis, Castro se detuvo en los antecedentes de la familia del Papa: sus padres murieron de cáncer. Su madre, Mildred, falleció en 1990 tras una enfermedad oncológica que requirió quimioterapia, y su padre, Louis Marius Prevost, murió en 1997 por cáncer de colon y una enfermedad cardíaca. A eso se suma que su hermano mayor, Louis, recibe tratamiento por un mieloma múltiple.
A partir de esos datos, Castro planteó un debate más amplio sobre la importancia de evaluar la historia clínica de quienes aspiran al papado, ante la preocupación por la salud del Pontífice.
Lo que dicen otros especialistas
Sobre el rol de la genética, la cobertura internacional fue más cauta. Especialistas consultados explicaron que tener distintos tipos de cáncer entre varios familiares no necesariamente implica una causa hereditaria, y el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos estima que entre el 5% y el 10% de los cánceres se relacionan con alteraciones genéticas heredadas. En el caso de los Prevost, no se comunicó ninguna investigación genética que demuestre una causa común.
El viaje a la Argentina
La situación abrió además interrogantes sobre la visita prevista al país entre el 8 y el 11 de noviembre. Según informó La Nación, por ahora se mantiene el viaje, aunque otros medios señalan que sigue en duda. Mientras tanto, el Papa continúa su recuperación en el hospital romano, en una evolución que el Vaticano describió como “según lo previsto”.
