¿Cómo seguimos? Después del rechazo de la ley de interrupción voluntaria del embarazo la pregunta se repite dentro y fuera del activismo feminista. “¡Seguimos en Campaña!”, salieron a responder al interrogante desde la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, un espacio de construcción de política federal que surgió como una propuesta del Encuentro Nacional de Mujeres de Mendoza en 2004. En un comienzo iba a durar cuatro meses pero hace 13 años se sostiene y seguirá hasta que sea ley y más.

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El proceso legislativo en el que se discutió esta ley fue el más pedagógico, transversal, público y plural de la historia de la democracia argentina. Aunque el Senado bloqueó la posibilidad de ampliación de derechos, como era ya anunciado en los distintos “poroteos” y especulaciones, no hay dudas que la democracia se fortaleció. Lo que está en jaque es la representación política que omitió dos millones de personas de todo el país en las calles exigiendo aborto legal. Solo de la ciudad de Rosario partieron 110 micros repletos de feministas.

El resultado de la votación en el Senado incide doblemente en el proceso electoral venidero. Por un lado, ningún candidato o candidata podrá omitir su posición respecto al tema; por el otro el electorado tendrá memoria sobre cómo votaron senadores y senadoras. Hay 40 senadores que decidieron a favor del aborto clandestino y dejaron normativamente a la Argentina en 1921. Son los y las 38 legisladores que votaron por el no y los dos que se abstuvieron. Hubo intervenciones que hicieron apología de la cultura de la violación, como la de Rodolfo Urtubey, otras que despreciaron el debate al aceptar que ni siquiera habían leído el proyecto de ley. Los registros de estas jornadas deberán ser material obligatorio para ver y leer antes de ir a las urnas.

Los y las 40 senadores le dieron la espalda al proyecto de ley y también a los tres millones que se movilizaron en dos vigilias inéditas para la democracia. Le dieron la espalda a las cientos de miles que llevaron adelante dos paros internacionales de mujeres, lesbianas, travestis y trans y a las multitudes que hicieron del 3 de junio de 2015 con el grito de Ni Una Menos un nuevo Nunca Más. El feminismo en Argentina hoy es el espacio político más convocante, una fuerza arrasadora que pudo disputar sentidos, lograr una transformación cultural enorme en torno a la tolerancia a la violencia machista y que abrió las puertas del Congreso para discutir esta ley. El feminismo es la oposición más fuerte al gobierno de Cambiemos: no hay que olvidar que el primer paro a Mauricio Macri se lo hicimos las mujeres el 19 de octubre de 2016 en una jornada épica que hizo visible cómo se enlazan las violencias físicas más extrema con las violencias económicas.

“Desde ahora, cada muerta y cada presa por abortar será responsabilidad del Poder Ejecutivo Nacional y de lxs 40 senadoras y senadores, integrantes del Poder Legislativo, que se abstuvieron o votaron en contra de nuestro derecho a la vida, a la salud y al reconocimiento de nuestra dignidad”, dijeron desde la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito. “Llamamos a no votar candidatos/as que nos hayan negado o que se hayan posicionado contra nuestro derecho a decidir, a la vez que instamos a cada partido político a que incluya en su plataforma electoral, rumbo a las elecciones de 2019, la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo”, agregaron.

El 40 por ciento del electorado en 2019 va a ser menor de 30 años. ¿Cuántos de estos y estas jóvenes se movilizaron en las dos vigilias históricas? El aborto es un reclamo que atraviesa clases sociales y generaciones, pero desde los colegios secundarios supieron dar su propia pelea y sumar cuantitativamente a las movilizaciones. Hasta llegaron a hacer múltiples tomas de sus escuelas como medida de fuerza para exigir aborto legal.

La sesión histórica del 8 y 9 de agosto se clava como una estaca en las elecciones 2019 en las que se se elegirá además de presidente y vicepresidente, 130 diputados y diputadas nacionales, 24 senadores nacionales y 43 parlamentarios del Mercosur. A su vez, se renovarán 24 de los 72 senadores en 8 provincias que elegirán 3 senadores para un período de 6 años: Ciudad de Buenos Aires, Chaco, Entre Ríos, Neuquén, Río Negro, Salta, Santiago del Estero, y Tierra del Fuego. La renovación de la Cámara también incide en el devenir parlamentario que seguirá el proyecto de ley de interrupción voluntaria del embarazo. Presentarlo en 2019 quizás devuelva los mismos resultados que este año. Recién en 2020 entrará en juego otras voluntades políticas.

El debate sobre aborto no se clausura por la decisión de 40 senadores. La despenalización social es irreversible y la conciencia colectiva de este derechos es cada vez más amplia. No fue ley el 9 de agosto. Será ley porque no hay vuelta atrás pero antes los pañuelos verdes, como síntesis de la política feminista, incidirán en las urnas.