La crisis que el sector textil afronta durante la era de Javier Milei frente a la apertura de las importaciones y el atraso del dólar continuó en junio. Según advirtió el sector, ese mes se produjo una fuerte caída de la actividad, así como una profundización de la pérdida de empleos y del cierre de establecimientos.
En concreto, la actividad textil registró en junio una caída del 15,9% interanual y acumuló en el primer semestre de 2026 un retroceso del 24,4% respecto del mismo período de 2025, de acuerdo con el último informe mensual de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA).
El retroceso fue particularmente fuerte en algunos segmentos. La producción de tejidos y acabados cayó 36,3% en el acumulado del primer semestre, mientras que los hilados de algodón retrocedieron 21,4%, otros productos textiles 18,3% y la preparación de fibras de uso textil 14,1%.
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La situación del sector resultó sensiblemente peor que la del resto de la industria. Mientras la actividad textil se contrajo 15,9% interanual en junio, el nivel general de la producción industrial mostró un crecimiento del 2% frente al mismo mes del año pasado. En el acumulado, sin embargo, la industria en general también permaneció en terreno negativo con una baja del 2,2%.
El informe destaca además que la actividad textil se mantiene en los niveles más bajos de los últimos tres años y sin indicios de una recuperación sostenida. Las series desestacionalizadas muestran que el sector sufrió un fuerte deterioro desde 2023 y que, tras algunas oscilaciones, continúa operando muy por debajo de los niveles de entonces. La industria general, aunque se encuentra en un escalón superior, también permanece prácticamente estancada desde comienzos de 2025.
La caída del empleo y las empresas del sector textil
El deterioro productivo tiene su correlato en el empleo. En mayo, el conjunto integrado por textil, confección, cuero y calzado contabilizó 93.952 puestos de trabajo formales, lo que significó 1.229 empleos menos que en abril y una pérdida de 16.244 puestos respecto de un año atrás. Desde diciembre de 2023, la reducción acumulada alcanza los 26.851 empleos registrados.
La magnitud de esa caída también se observa al compararla con el conjunto de la industria. Según FITA, el agregado textil explicó el 39% de la pérdida mensual de empleo industrial y el 31% de la contracción interanual, una incidencia considerablemente superior a su peso relativo dentro del empleo manufacturero.
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El retroceso alcanza además al entramado empresarial. En mayo, se contabilizaron 1.950 establecimientos dedicados principalmente a la actividad textil, 23 menos que un mes antes y 175 menos que en mayo de 2025. En el segmento de confección había 2.354 establecimientos, con una caída mensual de 34 unidades y una reducción interanual de 340.
Entre ambos sectores, la cantidad de establecimientos cayó en 515 unidades en un año. Si la comparación se realiza desde diciembre de 2023, textiles y confección acumulan 750 establecimientos menos, un descenso que FITA calcula en un promedio cercano a 30 unidades por mes durante más de dos años.
Otro indicador del nivel de actividad es la utilización de la capacidad instalada. En junio, el sector textil operó con apenas el 46,6% de su capacidad; 3,8 puntos porcentuales menos que un año atrás y 12,5 puntos por debajo del promedio de la industria. Aunque hubo una mejora mensual respecto de mayo, el informe señala que ese avance no alcanzó para revertir el deterioro de fondo.
