A 25 años de su fundación, Bioceres se presentó en convocatoria de acreedores

El monto de la deuda que no pudo afrontar ronda los u$s 39 millones y la convocatoria fue anunciada ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos.

08 de enero, 2026 | 15.56

Bioceres, una firma de biotecnología agropecuaria fundada en 2001 por productores de Rosario, se presentó en convocatoria de acreedores luego de declarar el default en julio del año pasado. El monto de la deuda que no pudo afrontar ronda los 39 millones de dólares. La compañía, dedicada principalmente a soluciones biotecnológicas para mejorar los rendimientos del agro, informó esta novedad a la SEC (Securities and Exchange Commission), que es el equivalente de Estados Unidos a la Comisión Nacional de Valores (CNV) de la Argentina.

Bioceres cayó en default en julio de 2025 tras la imposibilidad de afrontar en tiempo y forma una serie de pagarés bursátiles por más de 5 millones de dólares, pero ahora ahora la deuda a pagar fue creciendo hasta rozar los 40 millones. 

A mediados de 2025, las compañías realizaron una reestructuración societaria, de manera que Bioceres SA pasó a ser manejada por el grupo Moolec y quedó como una “sociedad residual” separada del grupo principal, con su propia deuda y sin participación operativa significativa en la empresa que cotiza en la bolsa de los Estados Unidos e integra el Nasdaq, el mercado de las acciones tecnológicas más importantes del mundo.

Bioceres es actualmente controlada por un grupo con base en las Islas Caimán, pero con muchos nuevos negocios en la Argentina. Moolec tiene como accionista al empresario y exsenador uruguayo Juan José Sartori, quien también tiene participación en los negocios de Tether, el gigante detrás de la criptomoneda USDT, una stablecoin que sigue la cotización del dólar.

De acuerdo con información oficial de la compañía, la decisión de avanzar con la presentación voluntaria al concurso no responde a un hecho aislado, sino a una sucesión de eventos financieros que fueron deteriorando rápidamente la posición del grupo. El punto de inflexión fue la pérdida de control sobre BIOX, la principal generadora de ingresos del conglomerado. Desde ese momento, Moolec y Bioceres dejaron de consolidar ese negocio en sus balances, lo que impactó de lleno en sus números y en su capacidad de acceso al crédito.

Un sector dinámico complicado

El sector más dinámico de la economía argentina se encuentra contra las cuerdas, enfrentando una crisis de rendimientos derivada del aumento de los costos y menores ingresos de las ventas, que derivó en serios incumplimientos de obligaciones. Producto del atraso cambiario, que pega con mayor crudeza al sector exportador, muchas firmas vinculadas con el agro –como también algunos gigantes del segmento siderúrgico— reconocen haber ingresado en un programa de reestructuración de deuda por falta de liquidez, como consecuencia de un escenario económico adverso e incierto.

Firmas agropecuarias como Los Grobo, Celulosa, InsuAgro y Agrofina, pasaron a tener resultados millonarios negativos respecto del 2024 y aquellas que ya venían golpeadas multiplicaron sus pérdidas varias veces. En ese contexto, la palabra que sobrevuela en los balances presentados a las autoridades bursátiles es de “incertidumbre”.

El caso más resonante en los medios fue la cesación de pagos del grupo Los Grobo, afectado por la caída de sus ventas, que le produjo caída de su liquidez para cumplir con los compromisos. En el último informe anual presentado a la Bolsa, Los Grobo Agropecuaria informó un resultado negativo en la primera mitad de este año de 77.976 millones de pesos, un rojo casi cuatro veces mayor (291 por ciento) al de igual período de 2024 (-19.894 millones). “Las variables macroeconómicas del país y las condiciones climáticas adversas afectaron el negocio de la Sociedad en los últimos años”, detalla la firma en el estado de resultados presentado a la Bolsa y la Comisión Nacional de Valores (CNV).

El informe asegura que “este panorama redujo los resultados operativos lo que comenzó a dificultar el cumplimiento de las obligaciones financieras, motivando a iniciar en los últimos tiempos procesos de renegociación y pedidos de dispensas con las entidades bancarias que flexibilizaron las condiciones contractuales”.

La firma Celulosa Argentina informó una pérdida neta hasta agosto de este año de 74.628 millones de pesos, seis veces mayor (527 por ciento) al desempeño negativo de igual lapso de 2024 (-11.889 millones). “En los últimos meses la Sociedad desarrolló sus actividades en un contexto sumamente atípico y adverso. Los profundos cambios que ha instrumentado la presente administración del Gobierno nacional en materia fiscal, monetaria y cambiaria y los impactos que tuvieron en la economía, plantearon desafíos que la Sociedad no ha podido superar y que la llevaron a solicitar el concurso preventivo de acreedores con fecha 5 de septiembre”, advierte en su estado de resultados la firma.

Celulosa explica que los resultados del primer trimestre del ejercicio en curso se han visto severamente afectados “no solo por la continuidad de este contexto económico adverso, sino también por la dificultados financieras y falta de capital de trabajo que imposibilitaron que las plantas industriales operaran de manera continua hasta su parada total en el mes de julio”. La Sociedad sufrió una caída significativa en sus ventas, llegando al orden del 80 por ciento si es comparado con lo logrado en el mismo trimestre del ejercicio anterior. “Ello ha provocado una importante reducción de los niveles de rentabilidad bruta y operativa que alcanzaron el -99% y -124%, respectivamente, en el periodo finalizado el 31 de agosto de 2025 cuando en el mismo período del ejercicio anterior fueron del 9% y -4% respectivamente”, explica el balance de Celulosa.

La Sociedad Insumos Agroquímicos (InsuAgro) pasó de arrojar una ganancia de 230 millones de pesos en la primera mitad de 2024 a una pérdida neta de 2.245 millones en el balance hasta el 31 de junio de este año. “Durante el presente ejercicio, la compañía enfrentó un revés temporal como consecuencia de un mercado de insumos agrícolas con altos niveles de inventario originados por compras agresivas en ejercicios anteriores por temor a la devaluación, generó una presión adicional sobre los precios y una menor adopción de tecnologías de alto valor como las ofrecidas por la compañía”, explica el balance de Insuagro.

Agrofina es una sociedad que se dedica principalmente al desarrollo, producción y comercialización de productos agroquímicos genéricos de alto valor agregado, con capacidad de producir con tecnología propia tanto en lo que respecta a síntesis como a formulación, además de contar con una amplia paleta de productos y registros a su nombre. La pérdida en la empresa llegó hasta junio a 50.069 millones de pesos, tres veces y media (250 por ciento) frente al rojo de 14.287 millones de la primera mitad de 2024.