Mientras el presidente Javier Milei cuestionó en reiteradas oportunidades el concepto de “justicia social”, al que llegó a calificar como una aberración, el ministro de Economía, Luis Caputo, recurrió a esa misma expresión para presentar el programa de créditos hipotecarios. La iniciativa, según las estimaciones oficiales, podría alcanzar a unas 18.000 familias.
Durante su exposición, Caputo sostuvo que “esto es un acto de justicia social” y destacó el supuesto efecto multiplicador que el acceso a préstamos para vivienda podría generar sobre la economía. También señaló que la elevada informalidad laboral constituye uno de los obstáculos para el acceso al crédito y consideró que la medida podría contribuir a incorporar trabajadores al empleo registrado.
El ministro aprovechó además la presentación para defender el rumbo económico de la actual gestión. En ese sentido, cuestionó las críticas de la oposición y sostuvo que el escenario que plantea es diferente al que describen sus adversarios políticos.
Caputo insistió con su diagnóstico positivo sobre la actividad y aseguró que, pese a las críticas, “la economía viene creciendo y el consumo está en niveles récord”. También afirmó que, desde su perspectiva, el país atraviesa un proceso de mejora económica.
El FGS como respaldo para los créditos hipotecarios
Caputo explicó que una de las principales dificultades para ampliar el crédito hipotecario está vinculada con el plazo de los depósitos que reciben los bancos. Según su explicación, las entidades captan fondos principalmente a corto plazo, mientras que los préstamos destinados a la compra de viviendas requieren financiamiento a varios años.
Para resolver ese descalce, el esquema incorporará al Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES, que colocará fondos en depósitos a plazo fijo dentro de los bancos, con períodos que irán de uno a cinco años. A partir de ese fondeo, serán las entidades privadas las que otorguen los créditos hipotecarios a los beneficiarios.
El ministro remarcó que el fondo previsional no asumirá directamente el riesgo de los préstamos concedidos a las personas. “La función del FGS no es correr ningún riesgo crediticio de personas humanas, ese es el trabajo de los bancos”, planteó Caputo.
El programa tendrá un volumen total de $2 billones, que será distribuido mediante distintas licitaciones de hasta $200.000 millones. De acuerdo con las estimaciones oficiales difundidas durante el anuncio, el esquema podría generar soluciones habitacionales para alrededor de 18.000 familias.
