Havanna cerró el segundo trimestre de 2026 con números negativos, en una nueva señal del impacto que tiene la retracción del consumo sobre empresas vinculadas a la alimentación, la gastronomía y los productos considerados no esenciales. La compañía registró una pérdida neta de $747 millones entre abril y junio, frente a una ganancia de $1.044 millones en el mismo período del año pasado, mientras que las ventas totales se ubicaron en $32.288 millones, con una caída real de 9,7% interanual a valores constantes de junio de 2026.
Según el balance presentado por la compañía, se redujo 55,5% respecto del segundo trimestre de 2025. La caída se produjo en un escenario en el que la empresa reconoce una menor demanda y sostiene una estrategia comercial orientada a evitar trasladar completamente a los precios el incremento de sus costos, con el objetivo de preservar el nivel de consumo. La información forma parte de los estados contables de Havanna, que la compañía publica como parte de su régimen de información para inversores. La empresa cuenta con un espacio específico en su sitio oficial para la publicación de sus balances anuales y trimestrales.
El dato permite observar una de las contradicciones que atraviesan actualmente a varias empresas de consumo masivo: vender más cantidad no necesariamente implica obtener mayores ingresos reales, mientras que sostener los precios para intentar conservar clientes puede traducirse en un deterioro de los márgenes. En el caso de Havanna, esa tensión aparece con claridad cuando se comparan los resultados trimestrales con el acumulado de los primeros seis meses del año.
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El principal negocio de Havanna está concentrado en la categoría que reúne alfajores, galletitas y Havannets. Allí se produjo una reducción del volumen comercializado durante el segundo trimestre. Entre abril y junio, la empresa vendió 944.635 kilos, frente a los 974.454 kilos registrados durante el mismo período de 2025. La baja fue de 3,1%.
La facturación de esa categoría también se redujo: pasó de $22.781 millones a $21.673 millones en moneda constante de junio de 2026. Es decir, no solamente hubo menos cantidad comercializada, sino también una menor facturación real asociada a esos productos.
El balance no permite afirmar que exista un derrumbe particular de un tipo de alfajor, una galletita o un Havannet específico. La información contable está presentada por categorías y no ofrece, al menos en los datos difundidos, un detalle que permita atribuir la caída a una variedad determinada. Lo que sí muestra es una reducción en el volumen general de la principal categoría de la compañía durante el segundo trimestre. En el ejercicio 2025, los alfajores, galletitas y Havannets representaron más de dos tercios de la facturación de Havanna y alcanzaron un volumen anual de 4,91 millones de kilos. En ese mismo balance, la empresa había señalado que esos productos mantenían un volumen de comercialización estable.
Por eso, el retroceso registrado entre abril y junio adquiere importancia más allá del resultado contable. El problema no se limita a una línea secundaria o a un producto puntual, sino que alcanza al segmento que sostiene buena parte de los ingresos de la compañía. Havanna atribuyó parte de la comparación negativa del segundo trimestre a factores estacionales. Uno de ellos fue el calendario de Pascuas. La campaña comercial de 2026 se concentró íntegramente durante el primer trimestre, mientras que en 2025 una parte de esa actividad había quedado comprendida dentro del segundo trimestre.
El segundo argumento está relacionado con las exportaciones. La empresa señaló que espera concretar una porción significativa de sus envíos al exterior durante la segunda mitad del año, particularmente en el tercer y cuarto trimestre. Esto implica que parte del resultado anual dependerá de la evolución de esos mercados y de la capacidad de la compañía para compensar durante los próximos meses la menor facturación registrada en el segundo trimestre.
El resultado acumulado de los primeros seis meses permite matizar el cuadro. Entre enero y junio, Havanna comercializó 2,528 millones de kilos de alfajores, galletitas y Havannets, frente a los 2,40 millones de kilos del mismo período de 2025. Esto representa un aumento de 5,2% en volumen. Sin embargo, la mayor cantidad vendida no se tradujo en un crecimiento de los ingresos. La facturación acumulada de la compañía cayó 3,4% en términos reales y se ubicó en $87.198 millones. La ganancia neta semestral alcanzó los $7.841 millones, 15,8% por debajo de la registrada un año atrás.
La compañía sostuvo que decidió no trasladar de manera completa la inflación a los precios de góndola con el objetivo de preservar el consumo. Esa política puede ayudar a sostener unidades vendidas, pero también reduce el espacio disponible para absorber aumentos de costos cuando el volumen no alcanza para compensarlos. En el segundo trimestre, esa combinación terminó reflejándose en el resultado final: menos facturación real, menor resultado operativo y una pérdida neta de $747 millones.
