El resultado de la primera vuelta electoral en Brasil modificó este lunes las expectativas de los mercados financieros de la región y produjo un fuerte movimiento alcista tanto sobre los activos brasileños como sobre las acciones y los bonos argentinos. Flávio Bolsonaro obtuvo el 47,03% de los votos válidos frente al 45,16% de Luiz Inácio Lula da Silva y ambos competirán nuevamente el 25 de octubre, según los resultados oficiales difundidos por el Tribunal Superior Electoral (TSE). La reacción financiera fue inmediata. El real brasileño llegó a apreciarse más de 4% frente al dólar en las primeras operaciones, mientras el ETF iShares MSCI Brazil, conocido como EWZ, avanzaba más de 14% y el Ibovespa llegó a registrar una suba superior al 8% durante la jornada. Reuters señaló que el movimiento reflejó la lectura de los inversores sobre un eventual cambio en la orientación económica de Brasil, aunque la elección todavía deberá definirse en el balotaje.
En la Argentina, el movimiento brasileño encontró a un mercado que venía de varias jornadas de pérdidas y con el riesgo país en niveles elevados. El indicador elaborado por JP Morgan llegó a ubicarse en 614 puntos básicos, después de haber cerrado la semana anterior en 655 puntos, mientras los bonos soberanos en dólares registraron mejoras y el S&P Merval avanzó más de 3%.
El rebote también se trasladó a Nueva York. Entre los ADR argentinos se destacaron BBVA, con una suba de 6,4%, y Central Puerto, con 6,3%, mientras también avanzaron Telecom Argentina, Banco Supervielle, Banco Macro y Grupo Financiero Galicia. En la plaza local, Central Puerto, BBVA y Banco Macro estuvieron entre las compañías con mayores incrementos.
El movimiento muestra, al menos en esta primera rueda, cómo un resultado electoral ocurrido en Brasil puede alterar las cotizaciones de los activos argentinos incluso cuando los fundamentos propios de la economía local no registraron durante el fin de semana una modificación equivalente. El canal de transmisión es financiero y regional: una mayor demanda por activos latinoamericanos, acompañada por una caída de las primas de riesgo brasileñas, puede mejorar temporalmente la percepción sobre mercados vecinos que también son considerados dentro de las estrategias de inversión de fondos internacionales.
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La explicación central de la reacción en Brasil está vinculada con las expectativas sobre la política fiscal y monetaria que los inversores asocian a una eventual presidencia de Flávio Bolsonaro. El candidato del Partido Liberal no obtuvo los votos suficientes para evitar una segunda vuelta, pero el resultado superó las expectativas de varias encuestas previas y dejó al candidato por delante de Lula en la primera ronda. El TSE confirmó que Bolsonaro recibió 56.104.268 votos, frente a los 53.876.617 de Lula.
"El resultado aumenta la probabilidad de una orientación económica más favorable al mercado, basada en la consolidación fiscal, las reformas económicas y un mayor alineamiento con Estados Unidos. Sin embargo, las propuestas fiscales detalladas siguen siendo limitadas y ninguna de las dos campañas ha ofrecido hasta ahora suficiente claridad sobre el ritmo, la composición o la viabilidad política de un eventual ajuste", señala Janus Henderson, un grupo de gestión de activos globales británico-estadounidense con sede en la City de Londres, Reino Unido.
El informe anticipa que "la credibilidad fiscal seguirá siendo la principal variable a mediano plazo: un marco fiscal disciplinado podría reducir las primas de riesgo soberano, mejorar la dinámica de la deuda y favorecer los flujos de capital. Sin embargo, el mercado, en última instancia, exigirá ejecución de las políticas y no solamente señales provenientes del resultado electoral". "Consideramos que existe un potencial significativo para que Brasil estabilice su calificación crediticia en caso de una victoria de Bolsonaro, aunque esperamos contar con mayor claridad una vez conocido el resultado definitivo de la segunda vuelta", agrega.
La lectura financiera, sin embargo, no supone que el resultado electoral garantice un cambio de política económica. Lo que se modificó es la probabilidad que los inversores asignan a determinados escenarios. Analistas citados por Bloomberg sostienen que una reducción de la prima de riesgo fiscal podría impactar especialmente en los vencimientos largos de la deuda brasileña y favorecer al real.
El estratega de tasas y divisas para América Latina de Bloomberg Intelligence, Davison Santana, había estimado que el real podía poner a prueba la zona de 5 reales por dólar y que las tasas swap de largo plazo podían caer entre 30 y 60 puntos básicos si el mercado interpretaba el resultado como una señal favorable en materia fiscal. La cuestión fiscal ocupa un lugar central porque la deuda pública brasileña supera el 82% del PIB y mantiene una trayectoria ascendente, de acuerdo con el análisis citado por Ebury. En ese escenario, las propuestas de Bolsonaro de privatizaciones, desregulación y una regla que limite el crecimiento del gasto en función de la deuda son leídas por los operadores como un posible cambio respecto de la trayectoria actual.
