Las empresas industriales no esperan una recuperación significativa de la actividad durante los próximos tres meses. La nueva Encuesta de Tendencia de Negocios del INDEC mostró que apenas el 13 por ciento de los empresarios prevé un aumento de la producción entre agosto y octubre, mientras que el 16,1 por ciento anticipa una caída y el 70,9 por ciento restante no espera cambios. El balance de expectativas quedó así en -3,1 puntos, en un contexto en el que casi la mitad de las compañías considera que su cartera de pedidos está por debajo de lo normal.
El relevamiento oficial expone un escenario en el que las expectativas empresariales no acompañan el discurso de una recuperación generalizada de la economía. El indicador de confianza empresarial de la industria manufacturera se ubicó en -17,2 por ciento en julio, y aunque mostró una mejora respecto de algunos meses anteriores, continúa en terreno negativo. La principal dificultad señalada por las empresas no es la falta de capacidad productiva ni de trabajadores, sino algo más básico para el funcionamiento de una fábrica: la insuficiencia de demanda interna.
Las empresas cuentan con capacidad para producir, pero una parte importante no encuentra suficiente demanda para utilizarla. En julio, el 52,9 por ciento de las industrias consultadas señaló que la "demanda interna insuficiente" es el principal factor que limita su capacidad para aumentar la producción. El porcentaje incluso superó al registrado tres meses antes, cuando había sido de 51,8 por ciento. El uso de la capacidad instalada en la industria se ubicó en el 59,1 por ciento en junio.
Cuando el INDEC consulta por los próximos tres meses, las expectativas tampoco anticipan un cambio sustancial. El 17 por ciento de las empresas espera que aumenten los pedidos provenientes del mercado interno, pero el 22 por ciento prevé una disminución y el 61 por ciento estima que no habrá modificaciones. El balance queda nuevamente en negativo, con -4,9 puntos.
Medio año de castigo industrial
La producción industrial manufacturera cerró el primer semestre con una caída acumulada de 2,2 por ciento respecto del mismo período de 2025, pese a que en junio registró una mejora interanual del 2 por ciento. El dato muestra que una recuperación puntual no necesariamente implica una recomposición general de la actividad.
La leve mejora interanual de la producción no alcanza para que las empresas modifiquen sus planes si la cartera de pedidos permanece débil y el mercado interno no recupera volumen. En julio, el 49,7 por ciento de las industrias consideró que su cartera total de pedidos estaba "por debajo de lo normal", mientras apenas el 2,8 por ciento la ubicó por encima de ese parámetro. El balance fue de -46,9 puntos.
El relevamiento del INDEC muestra que el nivel de stocks terminados no constituye, en promedio, un problema grave: el 64,7 por ciento de las empresas lo considera adecuado, mientras que el 18,4 por ciento lo ubica por encima de lo adecuado y el 16,9 por ciento por debajo. El balance queda en apenas 1,5 puntos.
A la debilidad de la demanda se suma la dificultad para acceder al financiamiento. El 31,4 por ciento de las empresas industriales calificó como "difícil" la situación actual de acceso al crédito, frente a apenas el 6,1 por ciento que la consideró fácil. El balance quedó en -25,3 puntos. El dato resulta relevante porque el Gobierno sostiene buena parte de su estrategia de recuperación en la expansión del crédito privado.
Una firma que no tiene pedidos suficientes puede utilizar un préstamo para sostener capital de trabajo, pero difícilmente lo destinará a ampliar su planta o incorporar maquinaria si no tiene certezas sobre quién comprará esa producción. La disponibilidad de crédito, por sí sola, no reemplaza la demanda. La situación financiera de las compañías también refleja esa tensión. El 23,6 por ciento de las empresas calificó como "mala" su situación financiera actual, frente al 9,8 por ciento que la consideró buena. La mayor parte, 66,6 por ciento, la definió como normal. El balance resultante fue de -13,9 puntos.
La cautela empresarial también se traslada al mercado laboral. Solo el 4,1 por ciento de las industrias espera aumentar la cantidad de empleados durante los próximos tres meses, mientras que el 17,1 por ciento anticipa una reducción y el 78,8 por ciento no prevé cambios. El balance de expectativas laborales quedó en -13 puntos. La industria manufacturera lidera la pérdida de empleo privado formal con una caída acumulada de 89.667 empleos desde 2023.
El comercio tampoco la ve
La Encuesta de Tendencia de Negocios del INDEC para supermercados y autoservicios mayoristas también muestra expectativas moderadas para agosto-octubre. El 13,6 por ciento de las empresas espera que la situación comercial mejore durante los próximos tres meses, mientras el 5,7 por ciento prevé un empeoramiento y el 80,7 por ciento considera que permanecerá igual. El balance es positivo, pero reducido, de 8 puntos.
En cuanto a los pedidos realizados a proveedores, apenas el 4,5 por ciento espera un aumento, mientras el 12,5 por ciento anticipa una disminución y el 83 por ciento no prevé modificaciones. El balance queda en -8 puntos.
El panorama laboral del comercio mayorista también refleja cautela. El 87,5 por ciento de los empresarios espera mantener estable la cantidad de empleados, mientras el 12,5 por ciento anticipa una reducción. Ninguno de los consultados proyecta un aumento de personal. La baja del consumo y el aumento de costos provocaron la desaparición de más de 8.400 empresas empleadoras del rubro mercantil y miles de puestos de trabajo registrados, según el Centro de Economía Política Argentina (CEPA).
El dato resulta consistente con el comportamiento observado en el consumo. Las ventas minoristas PyME habían acumulado una caída de 2,5 por ciento durante el primer semestre, aun cuando en junio mostraron una mejora interanual de 0,9 por ciento. De esta manera, la falta de una expansión más firme del consumo vuelve a aparecer como el vínculo entre comercio e industria. Si los hogares no incrementan de manera sostenida sus compras, los comercios reducen sus pedidos y las industrias reciben menos señales para aumentar la producción.
El nuevo informe del INDEC no anticipa un derrumbe de la actividad para los próximos meses, pero tampoco respalda la idea de una recuperación amplia y homogénea. La mayoría de las empresas espera que las condiciones permanezcan sin grandes modificaciones, mientras los balances que comparan respuestas positivas y negativas continúan siendo negativos en variables centrales.
La industria espera un balance de -3,1 puntos en producción, de -4,9 en pedidos internos y de -13 en empleo. La situación actual de la cartera de pedidos muestra un balance de -46,9 puntos y el acceso al crédito registra -25,3. El principal obstáculo, además, está identificado por los propios empresarios: "Demanda interna insuficiente". Con un 52,9 por ciento de respuestas, es por amplio margen el factor que más limita la posibilidad de producir más.
En el primer semestre la industria acumuló un retroceso de 2,2 por ciento interanual, mientras que en supermercados (enero-mayo) cayó 2,8 por ciento y en autoservicios mayoristas, un 2,3 por ciento. Con expectativas entre 70 y 80 por ciento de que nada cambiará, el horizonte luce bastante oscuro.
