Dólar: por qué los economistas esperan que se mantenga el atraso los próximos meses

Con la baja de enero, la divisa norteamericana se encuentra al mismo nivel que a inicios de septiembre. Los factores que pueden favorecer que esta tendencia continúe.

26 de enero, 2026 | 00.05

Luego de su baja de las primeras semanas de enero y pese a la aceleración de la inflación y el nuevo esquema cambiario, los economistas consideran que hay razones objetivas para prever que el dólar se mantenga planchado al menos por el próximo par de meses, desalentando aún más la reactivación económica.

Concretamente, en lo que va del mes el dólar mayorista bajó un 2%, para ubicarse, en la apertura de este lunes, a 1.427 pesos. De este modo, se encuentra nominalmente al mismo nivel que a inicios de noviembre pasado, e incluso que a inicios de septiembre, en medio del subibaja de la tormenta financiera preelectoral.

Sin embargo, desde ese último mes la inflación acumuló otro 10%, por lo que el atraso cambiario se hizo todavía más palpable. De hecho, el tipo de cambio real (TCRM) medido por el Banco Central cayó de 104 puntos a fines de septiembre a unos 93 puntos en la actualidad.

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Esto no es lo que esperaba el mercado a inicios de mes. En ese momento, debutó el nuevo esquema cambiario por el que las bandas comenzaron a subir al ritmo de la inflación, acelerando el aumento del techo del dólar a un 2,5% en enero y un 2,8% en febrero, en contraste con el 1% previo.

Así, en el último Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM), elaborado por el BCRA tras el anuncio del debut del nuevo esquema cambiario, las 10 principales consultoras y bancos que más acertaron en los meses anteriores esperaban que el tipo de cambio aumentase mes a mes y cerrase enero a 1.491 pesos, febrero a 1.524 pesos y marzo a 1.554 pesos. Estas cifras, además, implican una aceleración de la suba respecto a lo que el mercado esperaba un mes antes.

Al contrario, la baja del tipo de cambio nominal junto a la aceleración de la banda cambiaria superior llevaron a la brecha entre ellos a su máximo desde mediados de octubre (8,9%).

Por qué esperan que el dólar siga planchado los próximos meses

Se trata, claro está, de una estrategia deliberada del Gobierno que se complementa con la suba de tasas de las últimas semanas, en lo que supone una nueva etapa de carry trade que favorece la compra de reservas por parte del BCRA.

Precisamente, la entidad monetaria había adelantado que realizaría compras "en bloque", es decir, por fuera del mercado de cambios, para así evitar que la acumulación induzca un cierto piso al tipo de cambio.

Para Juan Manuel Truffa, socio de la consultora Outlier, esta ventana del carry trade se mantendrá al corto plazo. "Hace aproximadamente dos semanas, a raíz de algunos movimientos previos del Banco Central brindando cobertura, empezamos a marcar que veíamos una merma en la demanda (de dólares) y la apertura de una ventana de carry trade", señaló al respecto.

En ese sentido, Truffa agregó a El Destape: esta ventana de carry trade debería durar "un plazo de aproximadamente dos o tres meses, en los que creemos que todo tiene que estar medianamente estable".

Son, justamente, los meses críticos en los que el BCRA debe demostrar el mercado que el nuevo esquema cambiario, a diferencia del anterior, efectivamente sirve para acumular reservas, e inducir a la confianza en los papeles argentinos para permitir una pronta vuelta a los mercados internacionales de deuda.

Fausto Spotorno, economista de la consultora OJF y ex asesor de Javier Milei, detalló tres motivos por los cuales la divisa se mantuvo estable o a la baja en las últimas semanas.

"La primera es la buena cosecha de trigo, junto con una suba del precio de esta commodity. La segunda es una buena cantidad de colocación de deuda por parte de las empresas. Hubo muchas operaciones de colocación de deuda este mes, lo cual implica que tendrá que haber una mayor venta de dólares. Y, en tercer lugar, una debilidad del dólar en términos generales a nivel global, porque todas las países de Latinoamérica han mostrado una mejora en sus monedas", dijo Spotorno a El Destape.

Y resumió que es "la combinación de los tres aspectos la que explica por qué el gobierno está comprando reservas y el dólar está calmo".

Para el economista de OJF, el factor de la cosecha de trigo desaparecerá en febrero, pero "los otros dos aspectos se pueden llegar a mantener" al menos al corto plazo. Esto es más seguro sobre la colocación de deuda de empresas, que continuará todo el año.

Sobre el factor de la baja global del dólar, Spotorno asegura que "puede que se mantenga", pero añade que dependerá de la evolución de los acontecimientos geopolíticos como la crisis de Groenlandia, que determinará si los inversores siguen buscando refugio en el oro, y de si la FED resuelve bajar las tasas o no en los próximos días.

Como sea, la posibilidad cierta de que el dólar siga atrasándose no solo implica una mayor sangría de divisas por el turismo emisivo en plena temporada alta, sino que además genera más incertidumbre sobre la reactivación de la actividad, el empleo y el bolsillo que buena parte de la sociedad le demanda al Gobierno tras su triunfo en las elecciones.