El real brasileño y el peso chileno muestran señales de recuperación en la primera mitad del año, impulsados por factores financieros y flujos hacia mercados emergentes, un contexto que afecta a los miles de turistas argentinos que se van de vacaciones en Brasil, que tienen que gastar en una moneda que se está revalorizando. Sin embargo, este escenario podría cambiar a medida que avance un calendario electoral intenso en América Latina, que amenaza con reactivar la volatilidad cambiaria en la región.
Así lo señala Erwin He, estratega macroeconómico de mercados emergentes de Standard Chartered, uno de los analistas más precisos en sus proyecciones durante 2025, quien advirtió que el buen desempeño de las divisas latinoamericanas tendrá un recorrido más selectivo en los próximos meses.
El real brasileño, sostenido por tasas altas
Según el análisis del banco, el real continúa beneficiándose de elevados diferenciales de tasas de interés, una política monetaria restrictiva por parte del Banco Central de Brasil y el ingreso de capitales a carteras de mercados emergentes, un fenómeno habitual en el arranque del año.
En ese contexto, He proyecta que la moneda brasileña podría apreciarse hasta los 5,20 reales por dólar hacia el cierre del segundo trimestre, desde los 5,39 actuales. No obstante, ese fortalecimiento sería transitorio: hacia la segunda mitad del año, el real podría volver a debilitarse hasta la zona de 5,60, en medio del aumento de la incertidumbre política por las elecciones presidenciales de octubre. En la actualidad, el real se ubica a 267,78 pesos argentinos para la compra y $ 268,58 para la venta.
Las divisas latinoamericanas tuvieron un desempeño destacado durante 2025. El peso colombiano lideró las subas con un avance cercano al 17%, seguido por el real brasileño con una ganancia del 13%. El peso chileno, con una apreciación del 11%, quedó algo rezagado frente a sus pares, aunque también mostró una evolución positiva.
La tendencia se extendió a comienzos de este año: cuatro de las cinco monedas emergentes con mejor rendimiento pertenecen a América Latina, un dato que refuerza el atractivo de la región para los inversores globales.
El dólar y el límite a las subas
De cara al futuro, Standard Chartered anticipó que las ganancias generalizadas serán más moderadas. El principal factor de contención es la expectativa de un dólar estadounidense más fuerte, respaldado por la resiliencia del crecimiento económico de Estados Unidos.
“No esperamos una apreciación amplia como la del año pasado”, explicó He. “El foco estará puesto en elegir ganadores dentro de la región”, subrayó, marcando un cambio de estrategia hacia una mayor selectividad.
Los mercados financieros están descontando, por ahora, escenarios de continuidad política tras las elecciones en Brasil y Colombia. En ese marco, una eventual victoria de candidatos con una agenda favorable al mercado podría generar repuntes significativos en las monedas, mientras que los resultados adversos tendrían un impacto más acotado.
Ese sesgo, según el analista, deja margen para sorpresas alcistas más adelante en el año, especialmente si se confirma un escenario político previsible.
Chile: valuaciones atractivas y margen para subir
En el caso del peso chileno, He consideró que la moneda sigue mostrando valuaciones atractivas y un posicionamiento prudente por parte de los inversores. Esa combinación abre la puerta a nuevas ganancias a medida que los actores locales ajusten gradualmente su exposición.
De hecho, Standard Chartered elevó recientemente su recomendación de corto plazo para el peso chileno a “sobreponderar”, reflejando una visión más optimista sobre su desempeño.
