San Lorenzo volvió a convertirse en el centro de atención del mercado de pases. La dirigencia azulgrana rechazó formalmente una oferta millonaria llegada desde el fútbol de Europa por Alexis Cuello. A pesar del interés concreto formulado por el Rubin Kazan de Rusia, el cuerpo técnico liderado por Néstor "Pipo" Gorosito y la directiva prefirieron frenar la transferencia, aunque la negociación aún no ha finalizado.
Según la información revelada por el periodista especializado Germán García Grova, el Rubin Kazan presentó una propuesta formal de 2,5 millones de dólares por el 60% de los derechos económicos de Cuello. Sin embargo, la cúpula dirigencial del "Ciclón" consideró insuficiente la cifra teniendo en cuenta la proyección del atacante de 27 años y la fragmentación de su ficha.
Cabe recordar que el pase de Cuello no pertenece en su totalidad a la institución de Boedo. El delantero arribó al club a comienzos de 2024 proveniente de Almagro, y tras hacer uso de la opción de compra a fines de ese mismo año, ambos clubes comparten porcentajes de los derechos económicos. Esta división de la propiedad del jugador exige que cualquier venta se concrete por un monto considerablemente elevado para que las arcas de San Lorenzo reciban un saldo neto significativo.
La sequía goleadora de Cuello en San Lorenzo y la confianza incondicional de Pipo Gorosito
El interés del conjunto ruso irrumpe en un contexto deportivo llamativo para el futbolista. Si bien el atacante conserva la titularidad y un despliegue físico incuestionable, su presente contrasta con el nivel estelar exhibido durante la temporada 2025.
En lo que va del actual Torneo Clausura, el delantero aún no ha podido convertir goles, una sequía que refleja un problema estructural del equipo: el Ciclón acumula apenas dos conquistas en seis presentaciones, ambas firmadas por el atacante Rodrigo Auzmendi.
Pese a este pasaje adverso en las redes, para el entrenador Gorosito la presencia de Cuello resulta vital. El técnico entiende que el delantero aporta una movilidad táctica y una presión sobre la salida rival que ningún otro integrante del plantel puede replicar actualmente, motivo por el cual no desea desprenderse de él sin garantías económicas o un reemplazo de jerarquía inmediata.
Detalle Clave del mercado ruso: a diferencia de las grandes ligas de Europa (España, Inglaterra, Italia o Alemania) cuyos libros de pases cierran entre el 30 de agosto y el 1° de septiembre, la Premier League de Rusia mantiene su ventana abierta hasta el 10 de septiembre. Esto concede al Rubin Kazan un margen adicional de varios días para reestructurar y mejorar su oferta.
Las transferencias ya concretadas: oxígeno financiero para el Ciclón
La firmeza de San Lorenzo al rechazar la oferta inicial del Rubin Kazan también se explica por la posición económica de la entidad en este libro de pases. La institución había catalogado a tres futbolistas como piezas transferibles para equilibrar sus balances: Jhohan Romaña, Orlando Gill y el propio Cuello.
De esa nómina, dos operaciones ya se ejecutaron con éxito total. El defensor colombiano Romaña armó las valijas con destino al León de México, mientras que el guardameta paraguayo Orlando Gill acaba de ser transferido al Lille de Francia a cambio de una suma cercana a los 4 millones de euros brutos.
El ingreso de divisas frescas por la venta del arquero le otorgó a la directiva la espalda financiera necesaria para no malvender a su atacante titular ante la primera oferta formal que llegó desde Rusia.
¿Habrá un nuevo intento antes del cierre del mercado?
Aunque la primera respuesta fue negativa, en Boedo están al tanto de que el expediente no está ni mucho menos cerrado. El margen temporal que otorga el reglamento ruso permite vislumbrar una segunda ofensiva por parte del cuadro de Kazán.
Si el club europeo decide elevar el monto fijo o reducir las exigencias sobre los porcentajes del pase, la negociación entre las partes podría reactivarse de forma inminente antes de la fecha límite del 10 de septiembre. Por lo pronto, Cuello continúa en el plantel profesional de Gorosito, enfocado en romper la racha negativa y volver al gol.
